Opinión

S.O.S. al nuevo Congreso Nacional

Hay una frase bastante popular de un programa televisivo que es apta para esta situación que vive el país. Y ahora, ¿quién podrá ayudarnos?

Cuando todos pensábamos que no podían haber más cargas impositivas, en vista que las empresas ni el pueblo está en bonanza, viene el regalo de fin de año donde sin medirse los hígados, de un solo zarpazo ahora la vida es más cara. ¿Quién paga la cuenta? El pueblo, y más la clase media.

Cómo se ve que el gobierno ha estado solo, sin oposición, haciendo y disponiendo a su antojo y tan improvisados son que no se fijan que aprueban ni miden los impactos por aprobar a la carrera y que ahí vea quien se salva.

Si el gobierno realmente demostrara interés en mejorar y poner de su parte, debería empezar con castigar a los que han despilfarrado las finanzas del estado; cuando lo haga, el pueblo realmente sabrá que hay verdaderos interesados en sacar el país adelante y con gusto pagarán las cargas tributarias.

Mientras tanto, solo le toca al pueblo poner el lomo y si la DEI no recauda lo suficiente, ya sea por ineficiente o porque la economía de las empresas está tan deteriorada que el gobierno siente cómo esta bola de nieve que crea se vuelve en contra al recibir menos.

Un mayor peso sentirá con la carga del desempleo al no poder las empresas competir sin reglas claras y verse obligadas a cerrar.

Solo me resta pedir al nuevo Congreso Nacional su ayuda en la revisión de todas estas leyes y decretos que deja a la gente más pobre, aunque ahí habrá muchos que no les conviene el castigo porque han sido parte de este desorden.