Es sumamente lamentable la difícil situación que viven nuestros compatriotas en las diferentes centros detención de inmigración en Estados Unidos.
En la Cancillería hondureña hay personal inoperante con grandes sueldos.
Esta comunidad (migrantes) es el motor del crecimiento de la economía de nuestro país, y no es justo este trato.
Le pedimos al presidente Porfirio Lobo que tome acciones concretas y solucione de una vez este grave problema.
No se puede permitir que por la negligencia de Cancillería y la embajada en Washington, nuestra gente esté sufriendo este drama.
A esta comunidad nada más la toman como una solución económica y no hacen nada por ella. Los consulados llenos de “paracas”; nadie hace nada. Que viva la corrupción en Honduras.