Estatal. Porque aunque la energía térmica que compra ha bajado entre 78 por ciento y 110 por ciento, el ahorro en el costo del kilovatio hora generado con bunker y diésel en los últimos dos años no ha sido trasladado a los castigados usuarios, que solo son tomados en cuenta cuando se trata de revisar los precios al alza, pero no a la inversa.