Opinión

Política. Hombres armados ingresaron la madrugada del miércoles a la residencia del presidente de uno de los países más pobres del mundo, Haití, Jovenel Moise, para asesinarlo. Su esposa sobrevivió al ataque, pero su estado es grave en un hospital de Miami al que ha sido trasladada. Presidentes y jefes de Estado de varios países del mundo han condenado la acción delictiva.