Editorial

Y el hombre llegó a la Luna

La humanidad celebra la llegada, hace 50 años, del hombre a la Luna.

“Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, dijo el astronauta estadounidense Neil Armstrong, quien junto a Buzz Aldrin y Michael Collins conformaron el equipo de la histórica misión de exploración al satélite.

Y así era. El equipo acababa de coronar años de trabajo, recursos y muchas vidas humanas que se perdieron con el fin de lograr su cometido de conquistar el espacio.

Los hombres jamás se pusieron un límite en la exploración terrestre y marítima. Una vez en posesión de conocimientos tecnológicos solo fue cuestión de décadas para poner rumbo al espacio.

Primero los soviéticos que hicieron historia con el lanzamiento en 1957 del primer satélite artificial de la historia y el Sputnik 2, que fue el primero en llevar un animal a bordo, la perra Laika, y luego los estadounidenses con su proyecto Apolo, que lograron poner un pie en la Luna.

Ahora la humanidad ha puesto su vista en llegar a Marte, el planeta vecino, pero otros programas han llegado más lejos y naves despachadas por los hombres recorren galaxias lejanas.

Los visionarios quieren encontrar un planeta que reúna las mismas condiciones que la Tierra y poder colonizarlo, previendo que las condiciones se vuelvan más difíciles de existir y la meta es prolongar la existencia de la humanidad.

Pero aparte de estos deseos gloriosos, la conquista espacial ha provisto de una tecnología que ha servido a los comunes mortales para mejorar las condiciones de vida. Buena parte del entretenimiento y espectáculos son posibles por los satélites que rondan geoestacionariamente la Tierra y eso solo fue posible por los viajes espaciales. El internet que conocemos también es posible por la tecnología espacial de comunicaciones y se ha acelerado por los satélites que permiten llevar la señal a todo el mundo.

En sus modestas posibilidades, Honduras, a través de la Universidad Nacional Autónoma, anunció que en los próximos años lanzará al espacio un pequeño satélite, con lo cual se sumará a la investigación espacial. Importante es para la humanidad continuar con estos proyectos, pero también debe serlo no olvidar que mientras se invierten millones de dólares en ellos, en la Tierra hay miles de millones de personas que no acceden a recursos básicos como el agua y la electricidad.