El agua es una de las sustancias más valiosas en el planeta. Es mucho más valiosa, incluso, que el petróleo y su importancia se incrementará aún más en el futuro.
El agua sustenta la vida, el cuerpo humano la necesita para sobrevivir, y es necesaria para los cultivos y criar el ganado que consumimos.
Genera la electricidad que potencia nuestros hogares y nuestras economías. El 22 de marzo es el Día Mundial del Agua y hoy tenemos una buena oportunidad para detenernos y pensar sobre cómo podemos proteger este recurso tan preciado para el futuro.
El crecimiento de la población mundial y el cambio climático están poniendo cada vez más presión sobre los recursos hídricos del planeta.
El calentamiento global conducirá a patrones irregulares de precipitaciones: lloverá con menos frecuencia, pero el volumen de las precipitaciones aumentará cada vez más, lo que acrecienta el riesgo de inundaciones.
El Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha dicho que “la seguridad del agua requiere la cooperación mundial para asegurarnos que las personas tengan el agua que necesitan, donde la necesitan, cuando la necesitan, de forma fiable y sostenible”. Necesitamos trabajar juntos para reducir la contaminación y asegurarnos que el agua que tenemos es segura para utilizarse.
En colaboración con el gobierno de Honduras, el gobierno de Estados Unidos está poniendo en práctica programas que utilizan los residuos del café para generar electricidad en lugar de contaminar las corrientes de agua; entrenando negocios sobre cómo utilizar el agua de manera más eficiente, y trabajando en zonas rurales para enseñar mejores prácticas en el manejo del agua.
La protección del agua no solamente es responsabilidad del gobierno, todos debemos contribuir. La adecuada eliminación de los desechos y reportar problemas ambientales antes que se vuelvan graves, son necesarios para proteger las cuencas hidrográficas frágiles.
Este es un reto que requerirá que los gobiernos, empresas y ciudadanos trabajen juntos para asegurarnos que los recursos hídricos y el medio ambiente estén protegidos.
Lograr aumentos sostenibles en la producción de alimentos requiere un manejo racional del agua. El agua para el riego y la producción de alimentos constituye una de las demandas más grandes de recursos de agua dulce.
La agricultura representa aproximadamente el 70 por ciento del consumo mundial de agua dulce. A medida que crece la agricultura en Honduras, los agricultores necesitarán más agua y todos tendrán que trabajar en conjunto para asegurarse que haya suficiente agua limpia para todos.
Benjamín Franklin, uno de los próceres de Estados Unidos, dijo una vez: “Cuando el pozo se seque, conoceremos el valor del agua”. Pensemos hoy en el valor del agua y lo que podemos hacer para proteger este recurso tan preciado.