Opinión

Despierten, fiscales

Esta semana los operadores de justicia comparecen ante el soberano Congreso Nacional para exponer su situación actual y hacer un balance objetivo, puntual sobre sus acciones y limitaciones en función de su responsabilidad ante la nación.

Si hablamos específicamente del Ministerio Público nos damos cuenta que se trata de una institución que fue creada con la función primordial de defender los intereses de la sociedad a principios de los años noventa…

No se esperaba que los fiscales fueran superhéroes, tan solo que fueran hombres y mujeres que no se vendieran al mejor postor, que no se arrodillaran ante los mafiosos, que fueran insobornables, gente con agallas para combatir al crimen organizado, que fueran competentes como profesionales del derecho y estuvieran solo al servicio de la Diosa Temis…

Lamentablemente con el paso de los años algunos (as) cayeron en la tentación de servir a otro Dios que se llama “dinero fácil” y vendieron, degradaron, corrompieron, decepcionaron y actuaron con negligencia premeditada en algunos casos porque se coludieron y embarraron con los criminales, de tal forma que traicionaron no solo sus principios y la doctrina que estudiaron en las aulas universitarias, sino también a sus familias y, peor aún, a toda la nación.

Pero no todo está perdido al interior del Ministerio Publico, aún quedan hombres y mujeres decentes, honradas, que se espera rescaten esta noble institución. ¡Despierten, fiscales!