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La corrupción ha alcanzado índices escalofriantes

Así de rotunda y categórica es la declaración formulada por el Consejo Nacional Anticorrupción, agregando: “como instancia de sociedad civil, seguimos aportando para combatir el flagelo, pero sin voluntad del Estado para que exista justicia seguirá imperando la impunidad” (Diario EL HERALDO, 16 de julio de 2019, p. 8).

El ataque a este enemigo público que nos empobrece cada vez más, de manera acelerada, derribando los remanentes de la moralidad y ética colectivas, debe involucrar no solo a las instituciones competentes, de manera coordinada y con carácter de extrema urgencia, también a la ciudadanía, aportando pruebas y denuncias.

Las y los corruptos, organizados eficientemente en redes, no permanecen a la defensiva; por el contrario, a la ofensiva, perfeccionando estrategias para un blindaje perfecto que asegure, ad infinitum, continuar saqueando dineros y bienes nacionales. Simultáneamente, se ataca, tanto abierta como solapadamente, a la Maccih, a efecto que su permanencia no sea prorrogada y abandone el país en enero de 2020, y, se emite legislación que garantiza perpetuar el cohecho.

La promulgación del nuevo Código Penal, aprobado por el Congreso para que entre en vigencia en noviembre de este año, es la más reciente medida adoptada por la élite del poder, en su contraofensiva contra la voluntad popular, unida en su rechazo y
demanda derogatoria.

La directora del CNA, Gabriela Castellanos, denunció que cuatro artículos de este Código no fueron discutidos al momento de aprobarlo, en tanto otras disposiciones fueron trastocadas (Diario El Heraldo, 19 julio 2019, p. 8).

Grave acusación que confirma la manipulación a que son sometidas las leyes aprobadas en el Legislativo. Las fe de erratas trastocadas en un ejemplo de esta aseveración, en que se acomoda la legislación, de manera ad hoc, a los poderosos intereses que deben ser protegidos de cualesquier manera.

El combate contra la corrupción es desigual, en tanto que se enfrenta a delincuentes de cuello blanco, no pocas veces asociados con el crimen organizado, en alianza de recíproco provecho.

Empero, no puede ni debe capitularse en esta lucha cívica, en que de por medio está tanto el patrimonio colectivo como el honor y la dignidad hoy en severa crisis agónica, que esperamos no sea terminal. Si se abandona, significa que los corruptos(as) han, definitivamente, impuesto su voluntad y han triunfado de una vez y para siempre.