Convencido estoy que la investigación y la extensión rural son pilares fundamentales para el crecimiento y autosuficiencia de la producción de alimentos, la agroindustria y de todas las ramas del mundo agrícola y ganadero de Honduras y del planeta.El hombre por naturaleza es competitivo, por lo tanto, es bueno fortalecer la competitividad del agricultor y ganadero brindándole la asistencia crediticia, la asistencia técnica e innovación.
En Honduras la agricultura y la pecuaria industrial cuentan con su propio equipo de asistencia técnica, laboratorios de biotecnología y la asistencia crediticia oportuna. Queda por atender y hacer una gran revolución con los productores agrícolas y ganaderos sin tecnología y sin recursos económicos.
Asistir principalmente a aquellos que practican actividades extractivistas con una cultura agropecuaria de subsistencia y que llegan y viven en la línea de la frontera del hambre y la muerte, facilitándoles verdaderas plataformas agrícolas productivas, rentables y sostenibles en el tiempo, capacitando e innovando a los emprendedores en asociatividad, finanzas, mercados y comercialización, salud y bienestar animal, manejo y crianza de animales, alimentación y nutrición, construcciones rurales, reservorios de agua, manejo del agua, registros, forestación y conservación del medio ambiente.
Es necesario alcanzar el crecimiento y autosuficiencia. La autosuficiencia alimentaria debe ser una estrategia clave en la política agrícola y ganadera del país. Esta estrategia implica avanzar en una mayor producción interna de granos básicos, en particular maíz, frijol y arroz; así como leche, carne de res, cerdo, pollo y pescado.
Es urgente dedicar esfuerzos al desarrollo agropecuario y agroindustrial, superando obstáculos que impiden el crecimiento, dando paso a la ciencia e innovación biotecnológica estableciendo nuevas empresas de investigación, fortaleciendo las existentes, consolidando alianzas con instituciones científicas y educativas nacionales e internacionales.
Con la ciencia y la biotecnología se pueden desarrollar los distintos biomas o ecosistemas existentes en el país. Los investigadores recomendarán pertinentemente la recuperación de las condiciones naturales y su transformación, indicando cómo tratar los suelos, el adecuado cultivo, manejo de aguas y sobre la crianza de animales.
Definitivamente, la ciencia y la biotecnología, por sí solas no llega a la población meta, son esenciales la asistencia técnica, la asistencia crediticia y la extensión rural, las consecuencias de estas acciones llevarán al aumento de la producción y de la productividad.
Existe el gran desafío de convertir Honduras en gran soporte de la producción de alimentos, reducir el hambre y la pobreza, convertir las tierras degradadas en fértiles; tales desafíos son superables trabajando en equipo productores, gobierno, academia, empresa privada, investigadores, comunicadores.
Finalmente, propongo abrir oficinas de extensión rural en todos los municipios de Honduras y seremos testigos de excelentes resultados producto de la acción profesional de los extensionistas dedicados a defender los intereses de los agricultores y ganaderos mediante soluciones innovadoras y sostenibles para el crecimiento, autosuficiencia y consolidación del negocio agropecuario. Queda planteado.