Columnistas

¡Alerta ciudadana!

En el afán de votar contra el orlandismo del Partido Nacional, el cual representa la impunidad, la corrupción, el narco Estado y el autoritarismo; cada ciudadano debe alejar la pasión y el error antes de ejercer el sufragio, importante es actuar con prudencia para no elegir nuevamente corruptos, dictadores y/o demagogos.

El criterio ciudadano debe prevalecer por sobre todas las ofertas de los políticos y programas de gobiernos, banderas, ideologías, encuestas y tendencias, discursos, tradiciones y costumbres, apariencias y posiciones económicas, regalos y promesas.

El ciudadano por su alta responsabilidad cívica con el mismo, con su familia, sus vecinos y sus compatriotas, debe obligarse en analizar la vida moral, ética y profesional de cada candidato, es una condición ineludible e impostergable, pues, se trata de elegir el equipo de personas que constituirán el próximo gobierno.

El votante debe estar consciente que el voto es el único puente que actualmente ha quedado entre la ciudadanía hondureña y los representantes vigentes y los por venir, igualmente no olvidar que las herramientas legales que acompañan al voto, como el juicio político, interpelaciones e iniciativa legales orientadas al mismo fin, no fueron aprobadas impidiendo sus aplicaciones. Estos injustos impedimentos partidarios, evidenciaron la impunidad y la corrupción controlando la administración de los tres poderes del Estado.

La corrupción en Honduras es tan robusta que ha conquistado a muchos líderes de los partidos políticos, montándose en una plataforma de hipocresía política, y como no existen guardianes en los partidos políticos para alejar a los demagogos y dictadores, ni existen mecanismos legales confiables por parte del Estado que sirvan de filtros para alejar a los corruptos, ellos, se han infiltrado como candidatos a cargos de elección popular, poniendo en peligro los temas sociales, económicos y la misma democracia de la nación y ciertamente una amenaza internacional.

Llamo la atención de los electores en cuanto a la elección de diputados al Congreso Nacional, muy respetuosamente sugiero no votar en plancha, pues, por no existir filtros confiables, muchas personas amistadas con lo ilegal van participando como candidatos. En este caso, si votas y eliges mal, surgirán malos diputados, consecuentemente nombraran malos funcionarios públicos en las siguientes instituciones: Corte Suprema de Justicia, Tribunal Superior de Cuentas, Procuraduría General , Consejo Nacional Electoral, Fiscalía General, Fuerzas Armadas, y otras. ¡Alerta!

Anhelamos un cambio de gobierno, consecuentemente debemos investigar y seleccionar los candidatos. La sustitución de gobierno se trata de quitar lo malo y poner lo bueno, se trata de quitar a gobernantes corruptos y cambiarlos, por hombres y mujeres de limpia trayectoria de vida, que protejan y multipliquen los bienes del pueblo y que tengan moralidad en el ejercicio del mandato.

Concluyentemente, la corrupción es el principal problema de Honduras y el yugo más pesado que carga el pueblo, ciertamente los votantes aprovecharemos quitarnos este peso agobiante. Queda planteado.