Qué triste fue la despedida del “príncipe de la canción” José José, para sus miles de fanáticos y en especial para sus hijos de su primer matrimonio José Joel y Marisol. De nuevo hemos sido testigos de cómo la avaricia de su tercera esposa Sara Salazar, quien de forma cruel separó a los hijos mayores de su esposo antes y durante sus últimos días, peor aún, luego de saber que este fallecería no les permitían ver su cadáver y despedirse de su querido padre.
Esto es más común de lo que parece y ocurre en todos los niveles sociales, por lo general las segundas esposas, y en este caso la tercera, se sienten dueñas de todo lo que posee el difunto, hay veces que ni siquiera se ha muerto su cónyuge cuando ya están tramando quedarse con toda la herencia y ven a los hijos legítimos como rivales, hasta les falsifican sus firmas o les hacen firmar en su lecho de enfermo documentos para obtener de ellos sus bienes, esta es una historia que se repite una y otra vez, claro que cuando se trata de alguien famoso la prensa se da cuenta con mayor facilidad.
Lo que esta señora hizo es un triste espectáculo y demostración de la clase de persona que es. Pues sus hijos hasta tuvieron que acudir a la policía para ver y poder darle sepultura con un homenaje para honrar la memoria de tan distinguido personaje, sobre todo en su tierra
natal México.
El problema radica en que a este tipo de gente no les interesa el honor, mucho menos honrar la memoria de quien en vida tanto les dio pues para ellas solo el dinero les interesa, supongo que ven como cursi o ridículo este tipo de actos que manifiestan y dejan en evidencia el amor que los hijos pueden sentir por su padre, o a lo mejor ellas no entienden de ese sentimiento quizás porque no tuvieron un padre que les amara de forma fraterna y les importa un bledo la necesidad de un hijo para agradecerle en público al progenitor de sus días por el amor que en vida les brindó.
José José ya descansa en paz y fue despedido como se lo merece “un príncipe de la canción”. Pero para México y sus fanáticos en todo el mundo, su viuda siempre será recordada como una bruja.