Tegucigalpa, Honduras.- Fuertes cuestionamientos y un llamado a los médicos hizo el cardenal Óscar Andrés Rodríguez durante la homilía de este domingo, en la que pidió a los galenos priorizar la salud de los pacientes hondureños, la ética y el amor al prójimo.
Asimismo, los exhortó a examinar su conciencia y a no “ser cómplices de inhumanidad” tras más de 40 días de asambleas informativas: “Si tienen fe, terminen este sufrimiento de los pobres”, expresó.
“Todos sabemos que los distintos gremios tienen derechos, pero también deberes y por encima de todo eso está el bien común”, sostuvo el cardenal, quien a la vez les recordó que “la única riqueza del pobre es su salud”.
Ante más de un mes de asambleas informativas, en las que el gremio médico exige el pago de salarios a unos 200 médicos, mientras se mantienen suspendidas las atenciones ordinarias en los centros asistenciales y se atienden únicamente las emergencias, el cardenal recordó que “atentar contra la salud es un delito, un delito de falta de humanidad”.
“Las horas amargas nos vuelven inhumanos si no abrimos el alma a los hermanos”, dijo el cardenal.
Óscar Andrés reconoció que el pago de salarios, detonante del conflicto entre el gobierno y el gremio médico, “es justicia y debe cumplirse a tiempo. Pero utilizar una huelga para exigirlo haciendo sufrir y poniendo en peligro vidas de muchas personas. Después de 40 días va contra la ética, va contra la fe cristiana”.
“Hay que darle al César lo que es del César. Allá ustedes, si creen en un César opresor, tirano y corazón de piedras. Pero yo les respondo, hay que darle a Dios lo que es de Dios”, dijo el cardenal.
Recalcó que “la vida de nuestras hermanas y hermanos está por encima de cualquier salario. Aunque lo reclamen justamente”.
“Es antiético el cerrarse en rigideces sin buscar el diálogo y la comprensión. El evangelio nos dice la verdad, los hará libres. La mentira no. La mentira no. Ya es tiempo de dejar esa mentira llamada asambleas informativas”, dijo el cardenal.
Recriminó lo prolongado de las asambleas informativas y manifestó: “Una asamblea informativa está bien, un día ya informaron y basta. Lo demás es encubrir una huelga, es un engaño y eso no engaña a nadie. Digan la verdad. Una huelga de 40 días. Me dirán, la huelga es un derecho, sí, pero también está sujeta a la ética y a la ley”.
El cardenal exhortó a que el paro de labores no sea el primer recurso, sino el último: “Nunca es lícita una huelga si antes no se han agotado todas las tentativas pacíficas de un arreglo. O peor todavía si los motivos son otros”.
Para concluir su mensaje, pidió: “Queridos profesionales, examinen su conciencia y no sean cómplices de inhumanidad. Después de tantas semanas de huelga. Si tienen fe, terminen este sufrimiento del pueblo por amor a Dios y a los pobres. Si no la tienen, sigan prisioneros de la ideología y nunca serán felices”.