Londres, Inglaterra.- El príncipe Harry ha vuelto a hablar de la pérdida de su madre, Diana de Gales, y ha señalado que uno de sus mayores pesares es la última llamada telefónica que mantuvo con ella. Lo ha hecho en una entrevista con la revista GQ publicada este martes.
"He hablado abiertamente de que uno de mis mayores arrepentimientos es esa última llamada", dijo el duque de Sussex. "Si hubiera sabido que era la última vez que hablaba con ella, qué diferente habría sido esa conversación. Y soy yo quien tiene que vivir con eso", añadió.
Diana murió en 1997, a los 36 años, cuando Harry tenía 12. El príncipe recordó que en aquel momento lo único que quería era "correr y jugar con mis primos". También explicó que le resultó difícil afrontar el duelo en público, ya que todavía hoy mucha gente se le acerca para contarle dónde estaba el 31 de agosto de aquel año.
Un cambio de perspectiva tras ser padre
El autor de Spare sostuvo que logró liberarse del "peso de la culpa" que sentía hacia su madre cuando se convirtió en padre. Reconoció además que durante años se sintió "emocionalmente insensible" y que llegó a sentirse "desleal y culpable" ante la posibilidad de volver a ser feliz.
Con el tiempo comprendió que su madre querría verlo feliz, algo que describió como "un enorme cambio mental". "Me liberó y me dio una perspectiva de la vida completamente distinta", afirmó.
Harry indicó que ahora lo mínimo que puede hacer es ayudar a otras personas a transitar el duelo y animar a quienes atraviesan un momento muy difícil a creer que es posible salir adelante. En una reciente sesión de MasterClass sobre el duelo contó que a menudo contempla un retrato antiguo de Diana y se pregunta qué pensaría ella de su vida actual.
Regreso al Reino Unido
Tras seis años en California, Harry y su esposa, Meghan Markle, se han instalado de nuevo en el Reino Unido con sus dos hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5. El duque explicó en GQ que la mudanza responde al deseo de que los niños asistan a un colegio británico y de estar más cerca de su familia, pese a la distancia que mantiene con el rey Carlos III y con el príncipe Guillermo. "Es agradable estar de vuelta", dijo.