Sin ella -el alma de los domingos de fútbol- el verde césped no tendría sentido. A veces pasa silbando los oídos del distraído defensa e infla la red sin misericordia. El pueblo estalla. Otras veces el portero la detiene y no reniega de su contextura. El pueblo calla y se asusta...
La época de blanco y negro no le inventaba nombres. Pero ya en la década de los setenta aparecieron las “estrellas de tele” o las “Mikasa” en los ochenta.
Todas tienen su historia en la Liga Nacional, la competencia doméstica que ha entrado de lleno a la tecnología hasta cambiar a la marca inglesa Mitre en 2013, luego de pasar por 14 ediciones anteriores, con predominio de Adidas.
¿Avance o retroceso?
Cada quien tiene su criterio sobre los cambios de balón. “En el tiempo que jugábamos lo hacíamos con la marca Mikasa y esa pelota era terrible”.
La reacción es de Osman Madrid, actual director deportivo de Olimpia y exdefensa del Albo en los años ochenta.
A la par, Belarmino Rivera rememora la vez que fueron a jugar una serie amistosa con la Selección a España, en la previa del Mundial de 1982.
“Recuerdo que jugamos contra Tenerife y ellos usaban la Adidas Tango. Antes de empezar era un suplicio nuestro para no jugar con aquella bola, porque estábamos tan acostumbrados a la Mikasa”.
La Mikasa fue la primera pelota de fútbol profesional hecha con paneles vulcanizados (pegados en vez de costurados). “Antes no había un balón oficial en la Liga Nacional, simplemente cada club proporcionaba su pelota, que en los primeros años eran de las que se podían reparar, por eso duraban bastante”, entra en la nota Nacho Mata, un experto en balones que colecciona desde los que se usaron en los años treinta.
Juanín Lanza, una de las figuras olimpistas de los años setenta, confirma la versión. “El balón de antes tenía un neumático y era pesado. Ahora se habla de cámaras y son más livianos”.
Campeón de Concacaf en 1959 con el Olimpia de Mario Griffin, Lanza no podrá olvidar nunca la vez que su compañero René el Reno Rodríguez perdió el conocimiento en plena raya...
“Lo que pasa es que Reno se encontró con una pelota despejada y la cabeceó, pero no le entró bien y de tan fuerte que venía esa pelota que se desplomó de inmediato”.
Una nueva época...
El fin de la era Mikasa, la redonda que vio una de las épocas más importantes del Olimpia en la Liga Nacional, trajo la “modernización” de la pelota. La marca Adidas entró con fuerza y las cosas empezaron a cambiar en la cancha...
“Para mí, la mejor pelota con la que jugué fue la Adidas Etrusco, al inicio de la década de los noventa”, admite Arnold Cruz, que de jugar en varios países recogió otras tantas experiencias con la redonda. “Me gustaron la Voit de México y la Mitre en Estados Unidos. En Argentina recuerdo que se jugaba con la Penalti y José Luis Chilavert y varios porteros pasaban llorando... ja, ja, ja... decían que parecía de volibol”.
Con pelotas explotadas en el aire (una Kaiser en una práctica de Motagua). Con bombazos en las espaldas de los técnicos (Maynor Figueroa a Chelato Uclés en un entrenamiento). La pelota es y seguirá siendo el alma de la fiesta.
“Un bombazo de Calderón desmayó a Selvin...”
Belarmino Rivera sigue jugando con la pelota Mikasa en la Liga de Veteranos, justamente donde el Olimpia del Nino se acaba de coronar campeón regional.
“Las primeras con las que jugábamos eran marca cuero... ja, ja, ja... imagínense que en aquellos tiempos se usaban tacos de tachuela y pelotas de cuero con la famosa choreta”, trae a su memoria el famoso atajador progreseño, uno de los mejores de su época.
“Después empezamos a jugar con la Mikasa y fue un cambio de 90 grados. Era dura y cuando llovía era complicada, pero la preferíamos en relación a las anteriores. Una vez, un bombazo de Manuel el Pollo Calderón en una tarde lluviosa en La Ceiba desmayó a Selvin Cárcamo. Ya se podrán imaginar...”.
“Cuando tiraba Cálix, nadie quería ir a la barrera”
Mauricio Fúnez es una de las máximas autoridades del Real España para hablar de la pelota; el eterno volante de contención de la Máquina le contó a Zona una de sus más caras anécdotas cada vez que entrenaba con el Búho...
“Uno de los que mejor le pegaban era Luis Enrique Cálix y con la Mikasa de los años ochenta nadie se quería poner en la barrera cuando había un tiro libre... ja, ja, ja”.
El temible lanzamiento del volante ahora DT en la B corría a sus contrarios en los juegos. “La Mikasa era una bola pesada, no sé por qué se quejan ahora los jugadores de estas bolas. El que remataba con la Mikasa era porque tenía fuerza en la pierna”.
“Kalusha estaba nervioso contra Nahún y Arnold”
Con cualquier pelota, la pierna derecha de Arnold Cruz era una verdadera basuca. Pero con la Kaiser el Chele recuerda que “en un Platense-Motagua le pegué fortísimo, la pelota hizo zigzag y no sé cómo la sacó Noel. Era muy irregular en el aire esa bola”.
El defensa goleador tiene fresco en su cabeza la vez que “Kalusha Martínez estaba en la barrera en un clásico nacional. Atrás, Pedro Cubillo le gritaba que no se moviera, que cuidara ese ángulo.
Enfrente estábamos Nahún y yo y los nervios se le miraban de lejos. Le dije a Nahún que me la dejara y le solté un cañonazo dirigido a él, que se agachó, la pelota le dio en el hombro, se cayó y terminó adentro... ja, ja, ja... Kalusha me estaba huyendo y le apuntamos con más razón... je, je”.