La selección de Japón goleó este sábado 4-0 a Túnez en el partido número 1,000 de la historia de los Mundiales, resultado que le permite ubicarse en el segundo lugar del grupo F
Este partido también fue marcado por la presencia del volante Christian Eriksen un año y medio después de sufrir un paro cardíaco en plena Eurocopa que asustó con desterrarlo del fútbol