Editorial

Rescatar las finanzas de la ENEE

El presidente del Banco Central de Honduras (BCH) y representante de país ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Wilfredo Cerrato, ha dicho en una entrevista a EL HERALDO que “se necesita mejorar la gobernanza de la ENEE y su situación financiera, dentro de los cuales destaca reiniciar con el plan de reducción de pérdidas”.

Nada nuevo. Este es un tema que los funcionarios como Cerrato conocen al dedillo, como se dice en el argot popular, desde hace mucho pero mucho tiempo, y sobre el cual muy poco pero muy poco se ha hecho para resolver, a pesar de que ellos saben que es un problema prioritario para mantener el balance de la economía del país, tal es así que ha formado parte de las negociaciones con el mismo FMI por años.

Y es que esta es una de las principales debilidades de la administración pública. Los funcionarios saben cuál es el problema, saben cómo resolverlo, pero no toman decisiones, al contrario, lo enredan.

Los ejemplos están ahí.

Allá por junio del 2018 se anunció con bombos y platillos la conformación de una mesa técnica en la que se buscarían soluciones a la problemática de la estatal eléctrica e incluso se planteaba la adopción de decisiones para redefinir el rumbo de la empresa, pero pasó el tiempo y no se revisaron los contratos de energía, no se redujeron las pérdidas ni se hicieron las inversiones para mejorar la distribución.

Sin embargo, en 2021 seguimos planteando que rescatar de la crisis financiera a la ENEE es impostergable, y que tal como lo ha planteado el presidente del BCH es urgente que se mejore la gobernanza de la empresa, sus finanzas y que se reinicie con el plan de reducción de pérdidas.

Los funcionarios saben cómo hacerlo, solo tienen que actuar, y ojalá lo hagan diligentemente, en función de los intereses del pueblo hondureño y no de particulares.