Editorial

Los avatares de una campaña

A medida que avanza el tiempo, la campaña presidencial en Estados Unidos va dando nuevos giros que sobresaltan y hacen temer que los peores miedos se hagan realidad con Donald Trump en la Casa Blanca.

El magnate inmobiliario reiteró en su discurso de aceptación como candidato del Partido Republicano su particular interés por el tema de la inmigración, lo que enciende las alarmas en países que, como el nuestro, cuentan con miles de compatriotas viviendo en la nación del norte y que son una de las principales fuentes de divisas de nuestras endebles economías.

El proyecto del muro como símbolo material de una política antiinmigrante avizora peores tiempos para aquellos que buscaron en ese país seguridad, trabajo y oportunidades que no tuvieron en su terruño.

La división en el Partido Demócrata, agudizada por la publicación en el sitio WikiLeaks de casi 20,000 correos que comprueban lo denunciado por Bernie Sanders sobre la postura de dirigentes demócratas a favor de Hillary Clinton en las primarias, podría abonar a Trump, quien según recientes sondeos encabeza la intención de voto.

Si la clausura de la convención republicana estuvo marcada por la controversia por el supuesto plagio del discurso de la esposa de Trump y la negativa de Ted Cruz de apoyar al candidato, en la demócrata -que inició el lunes y culmina el jueves- la división se muestra peor.

Pese a la hidalguía de Sanders al pedir el voto para Hillary, ya que la prioridad es derrotar a Trump, sus seguidores se manifestaron opuestos a la exsecretaria de Estado.

La dirigencia demócrata está preocupada y no es para menos, máxime cuando se anuncia la filtración de más correos robados que podrían empeorar el ambiente político, independientemente de si se trata o no de una acción de piratas rusos para ayudar a Trump, como ha dicho el entorno de Clinton. Así las cosas, parece que solo nos queda cruzar los dedos mientras esperamos en vilo el desenlace de una campaña política que podría marcar para bien o para mal a miles de migrantes y a sus países de origen