Editorial

Fisicoculturismo bajo la lupa

EL HERALDO inició este lunes la publicación de una serie investigativa en la que revela el creciente tráfico de esteroides en el fisicoculturismo nacional.

Se trata de una práctica delictiva que genera jugosas ganancias y en la que están implicados hasta directivos de la Federación de Fisicoculturismo de Honduras (Fenafh), beneficiados con la indiferencia que hasta el momento han mostrado las autoridades del Comité Olímpico Hondureño (COH) y de la Confederación Deportiva Autónoma de Honduras (Condepah), quienes conocen el problema pero han optado por hacerse de la vista gorda por temor a un escándalo, que más temprano que tarde los embarró.

La serie periodística exclusiva de EL HERALDO pone de manifiesto a una mafia que planifica la importación y distribución de esteroides, sobre todo desde Guatemala, y cuya venta se hace en espacios públicos o a través de gimnasios que sirven como mampara. Se trata llanamente de tráfico de drogas, solo que estas son de origen farmacéutico, y debe ser combatido como el delito que es.

Cuesta comprender la motivación de quienes recurren a estas sustancias sin prescripción médica, que pueden ser nefastas para la salud, si para alcanzar el cuerpo anhelado la vía lícita, ética y saludable es el entrenamiento y la nutrición. Allí debería radicar la satisfacción del genuino fisicoculturista, en el esfuerzo y la disciplina empleados para el logro de su objetivo, lo contrario es hacer trampa y eso no tiene nada de espíritu deportivo. Es por eso que el fisicoculturismo no es incluido como disciplina en los Juegos Olímpicos, debido a que ha estado salpicado en escándalos de dopaje por esteroides.

Las autoridades de Salud, e incluso las municipales, tienen una oportunidad para actuar en beneficio de la salud. Y las instituciones dedicadas a la promoción del fisicoculturismo hondureño, que funcionan con los fondos de los contribuyentes, deben limpiar la casa, sacar de sus filas y aplicar la ley a quienes participan en este ilícito que atenta contra la salud de la población y el prestigio de una actividad deportiva que por definición rinde culto al cuerpo.