Al entrar en vigencia el silencio electoral y después de ver y escuchar los diferentes mensajes que en masivas concentraciones de cierre de campaña realizaron las tres principales fuerzas del país podemos sacar las siguientes conclusiones: Que el Partido Liberal fue totalmente ignorado por primera vez en treinta años de democracia por su tradicional rival, el Partido Nacional, en esta campaña como dándole “una tregua” para que se reagrupara como segunda fuerza política del país y se concentrara en recuperar la gente que Libre les robó…
Libertad y Refundación ha demostrado ser un partido manejado por su coordinador de forma inteligente y también obvió confrontar a los liberales para dedicarse a mentir y con cantos de sirena, haciéndose pasar por las víctimas que sin “rencores” quieren refundar al país y promueven una “reconciliación” que realmente inició el pasado 27 de enero de 2010 con el verdadero gobierno de reconciliación nacional que llevó a cabo con éxito el gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
El Partido Nacional puso en práctica aquel dicho que dice: “Más vale pájaro en mano que cien volando” y le apostó al voto duro, se unificó graníticamente alrededor de su candidato presidencial, en las pasadas elecciones internas obtuvo más votos que en las generales del 2009 y desde el 2001 es el único partido que ha llevado más de un millón de votos a las urnas consecutivamente, convirtiéndose en el partido con más opciones reales de ganar contundentemente las elecciones del 24 de noviembre.
¡Hondureños, vamos a votar masivamente!