No hay marcha atrás. El gremio del transporte decidió, en asamblea general, paralizar las unidades a nivel nacional a partir de hoy a las 6:00 de la mañana.
Además de paralizar el transporte, se acordó hacer movilizaciones pacíficas hacia Casa Presidencial, la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) y la Secretaría de Finanzas. Las acciones de protesta, según el dirigente Jorge Lanza, son obligadas porque el “gobierno no ha cumplido con los compromisos adquiridos con los transportistas desde hace más de 20 meses, ya que no se nos han cancelado los bonos y subsidios de los últimos seis meses de 2011, todo el año anterior y lo que va del presente año”.
La deuda suma un aproximado de 400 millones de lempiras, mismos que fueron aprobados a través de un decreto del Congreso Nacional.
Además de exigir el pago de esa deuda, los transportistas exigirán un alto a la violencia.
Y es que “cerca de 100 transportistas” han perdido la vida, en su mayoría víctimas de criminales que les exigen el pago del llamado “impuesto de guerra”, enfatizó Lanza.
Otras exigencias
También exigen que Soptravi, a través de la Dirección Nacional de Transporte, saque de circulación los microbuses ilegales y los mototaxis que han comenzado a invadir las zonas urbanas de las principales ciudades.
Asimismo, exigen que la tarifa de los buses grandes en la capital se aumente de 4 a 10 lempiras, de manera que el usuario pague el valor real de la tarifa, tal y como sucede en el resto de las ciudades del país.
Solo en la capital hay 1,300 buses que cobran una tarifa subsidiada de cuatro lempiras.
Por otra parte, exigen a Transporte que agilice el otorgamiento de permisos de operación y liquide la mora en renovaciones, adjudicaciones, cambios de unidad y otros trámites que se realizan para operar las unidades, tanto en el transporte urbano como interurbano.
Por su parte, Jaime Ventura, en representación del transporte “Ejecutivo” explicó que se busca “que haya seguridad en las unidades porque ya no se soportan los asaltos a los conductores y pasajeros.
En la capital operan unos 600 buses “rapiditos” y ejecutivos, que cobran una tarifa no subsidiada de 12 lempiras.
Estas unidades tienen un valor de mercado de 1,500,000 lempiras, por lo que pagan cuotas mensuales de 30,000 lempiras a las agencias distribuidoras.
Los dirigentes explicaron que las unidades pueden pagarse, sin embargo, los ingresos o ganancias son cercenadas por pandillas que les cobran cada semana el “impuesto de guerra”. “Sabemos que vamos a causar un problema a los usuarios y les pedimos disculpas porque sabemos que ellos no son los responsables del problema, sino que las autoridades gubernamentales al no buscarle una solución inmediata a los problemas que estamos enfrentando”, dijo Marbyn Galo, presidente de Sindicato de Transporte Urbano. “En otras ciudades del país, los dirigentes también sostienen reuniones donde también planifican acciones, por lo que no se descarta que se sumen a la protesta”, aseguró Galo.
Recordó que desde junio de 2012 han enviado notas al presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, donde le solicitan una reunión ,pero hasta la fecha no han tenido una respuesta favorable.