La ministra de Salud, Roxana Araujo, reconoció ayer la falta de controles en la bodega donde se almacenan los productos del Programa Nacional del Dengue al informar que este almacén solo es resguardado por un guardia de seguridad privada.
Una auditoría interna realizada por personal por contrato de esa dependencia, y a la que EL HERALDO tuvo acceso de manera exclusiva, reveló que no hay documentación de soporte que constate el ingreso de 50.8 millones de lempiras en las compras adquiridas por el Programa del Dengue en los años 2010, 2011 y 2012, en estos dos últimos fungió como jefa del mismo la actual ministra de Salud.
Uno de los señalamientos más importantes es que en el numeral 3 del informe se indica que los auditores pidieron a los encargados del almacén del Programa del Dengue, copia de los registros de ingreso y salida de los productos comprados por el Programa.
El registro de esos bienes almacenados en esta bodega, ubicada en el sector de El Guanábano, carretera a oriente, debe constar en una tarjeta de control conocida como Kardex, pero la misma no existe, por lo que no hay prueba de que esos productos ingresaron al almacén.
“Al solicitar las tarjetas de control de los inventarios de entradas y salidas, método de control de inventario conocido como Kardex, se comprobó que no existe ese control”, dice el documento de la auditoría.
Los documentos que sí fueron proporcionados a los auditores fueron los expedientes de las licitaciones o compras directas de esos productos como llamados a los procesos, declaratorias de ganadores, órdenes de compra y otros, pero no las actas de recepción y cartas de ingresos.
Sin control
Luego de la denuncia publicada por EL HERALDO, la ministra de Salud reaccionó y el viernes en Radio América manifestó que la auditoría que revela los supuestos actos de corrupción es ilegal ya que se realizó en un almacén donde no hay personal administrativo, que sería el responsable de establecer controles de entrada y salida de producto.
“Una irregularidad que se presentó cuando se hace la auditoría es que la auditoría se hace en las bodegas del programa y en las bodegas nunca ha habido personas que tengan documentación porque ahí solo existe un vigilante de la vigilancia privada”, manifestó Araujo.
“Todos los documentos están en las oficinas de los programas, lo único que tenían que hacer es ir a las oficinas del programa para documentarse”, expresó sin recordar que la misma auditoría señala que se realizó esa visita a las oficinas del programa.
La funcionaria aconsejó que de existir responsabilidad alguna se debe atribuir a las personas que manejaron directamente los fondos del programa.
“Yo no hago ninguna compra, la hace la gerencia administrativa, en todo caso si hay algún acto ilícito sería en contra de estas personas”, indicó.
Al consultarle a la funcionaria si solicitó a los auditores un “finiquito limpio” del manejo de los fondos del Programa de dengue, dijo: “A mí nunca se me entregó un informe, por eso nunca hice una negociación con personas ligadas a actos de corrupción ni mandé a nadie con personas que están ligadas a actos de corrupción”, expresó la funcionaria.
Araujo negó la supuesta negociación de pago de salarios atrasados que propuso su exasesor, el abogado Jaime Chávez, a los auditores por contrato a cambio de entregar informes sin reparo.
“Este personal que estaba por contrato no tenía ni siquiera un contrato firmado por el exministro (Arturo) Bendaña y mucho menos yo se lo iba a firmar nosotros, no les atrasamos salarios”, detalló.
“Ni le solicité en ningún momento a él (Jaime Chávez) que interviniera ante la auditora interna para que me diera un finiquito, yo no hago eso”, dijo.
Supuesta coacción
Araujo denunció que desde el inicio de su gestión como ministra fue víctima de coacción por parte del Departamento de Auditoría Interna”.
“Desde el primer día que llegué a la Secretaría de Salud por parte de la jefa de auditoría interna (Sandra Osorio) se me quiso intimidar coaccionándome y diciéndome que yo tenía un reparo por dos millones de lempiras de una auditoría que no se había realizado al programa”, señaló.
“Nosotros lo vimos como una manera de podernos coaccionar y podernos tener como habían hecho con otros ministros anteriores; como yo no hago negociaciones con personas que están ligadas a actos de corrupción, no me presté en ningún momento ni solicité nunca que se me hiciera una auditoría”, agregó.
Además calificó a este departamento como el segundo más corrupto del ente sanitario, aunque no explicó por qué, si ha hecho algo para limpiar una dependencia a la que le dan tal calificativo.
“Ahí hay 48 personas con plazas permanentes que se les paga a través del Siafi, el personal adicional contratado por la persona jefe de auditoría Sandra Osorio, era personal de confianza de ella”, dijo.
“Una persona que está con medidas cautelares por actos de corrupción no puede tener tanta credibilidad sabiendo que después del Almacén Central (de Medicamentos) el departamento de auditoría es el que ocupa el segundo lugar en corrupción”, cuestionó.
Investigación
La funcionaria pública aseguró que las puertas de la Secretaría de Salud y del Programa Nacional del Dengue están abiertas para cualquier institución pública o privada que desee realizar una auditoría del programa o saber cómo se majaron los fondos.
Sin embargo, hace dos días un guardia de seguridad de este ente público intentó intimidar a un equipo de EL HERALDO que se disponía a visitar el departamento de auditoría.
Los cuestionamientos que este medio de comunicación le ha hecho a la funcionaria la han llevado a un nivel de intolerancia con la prensa al asegurar que estaría de acuerdo con la aprobación de “la ley mordaza”.
“La ley mordaza en este momento yo le podría decir que estoy sumamente a favor porque denigran la integridad de las personas sin tener un aval realmente jurídico que lo respalde”, declaró.
“En algunas declaraciones yo me he visto afectada en ese sentido, yo tengo familia, tengo hijos, tengo esposo, tengo padres y esas personas no miden esa connotación, los enemigos pueden venir de cualquier parte siempre y cuando se miren afectados en sus intereses financieros”, dijo sin identificar a esos supuestos enemigos.