Buscan a 21 personas atrapadas en Venezuela tras terremotos: avisaron que están en una “cápsula de aire”
La esperanza volvió a surgir entre los rescatistas luego de que se detectaran señales de vida de 21 personas que permanecen atrapadas bajo los escombros del edificio Oasis Beach
- Actualizado: 03 de julio de 2026 a las 16:58
Rescatistas internacionales detectaron señales de vida de 21 personas bajo los escombros del edificio Oasis Beach, ubicado en el sector Playa Grande, estado La Guaira, nueve días después de los devastadores terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio
De acuerdo con versiones preliminares, las primeras señales de vida se registraron desde el 27 de junio, cuando los equipos de rescate recibieron mensajes desde el interior del edificio a través de una radio y posteriormente mediante la aplicación WhatsApp.
Según la información difundida, entre las personas atrapadas se encuentra el vicealmirante Gustavo Romero Matamoros, director de la Policía de La Guaira. Presuntamente, él logró comunicarse con su esposa para informarle que permanecía junto a otras 20 personas dentro de una "cápsula de aire" bajo los escombros.
Desde el pasado 2 de julio, rescatistas venezolanos trabajan en Playa Grande junto a equipos especializados de Taiwán, El Salvador y los reconocidos rescatistas mexicanos conocidos como "Topos".
El principal desafío para los equipos de rescate es la inestabilidad de las losas de concreto armado, lo que dificulta avanzar con rapidez. Sin embargo, las labores se realizan con extrema precaución para evitar poner en riesgo a los posibles sobrevivientes.
Los especialistas buscan la forma de remover los escombros sin afectar la supuesta cápsula de aire que estaría protegiendo a las personas atrapadas.
De acuerdo con la experiencia de los "Topos" mexicanos, el período de supervivencia en una catástrofe de esta magnitud puede extenderse entre 10 y 15 días, siempre que existan condiciones mínimas de ventilación e hidratación.
El hallazgo de estas señales de vida representa un rayo de esperanza en medio de una tragedia que, según los reportes preliminares, deja más de 2,000 fallecidos.
Un amplio despliegue logístico, integrado por brigadistas internacionales, cuerpos de seguridad del Estado y voluntarios, trabaja contra el tiempo para superar los retos técnicos y lograr la extracción segura de los sobrevivientes.
Entre las personas que se presume continúan con vida bajo las estructuras colapsadas del edificio Oasis Beach figura Gustavo Romero Matamoros, quien inicialmente había sido dado por fallecido, pero cuya presunta comunicación con el exterior renovó las esperanzas de encontrar sobrevivientes.