Maleza, techos dañados y módulos inconclusos: el abandono de la cárcel de Naco
Así luce hoy el proyecto de cárcel de La Acequia, en Naco, Santa Bárbara. Las autoridades quieren traerlo a la vida creando la megacárcel en este sector
- Actualizado: 23 de octubre de 2026 a las 15:52
El proyecto de cárcel de La Acequia, ubicado en Naco, Santa Bárbara, vuelve a figurar entre las opciones para construir un centro penitenciario de máxima seguridad en Honduras, pese al abandono y deterioro que presenta desde hace casi una década.
Así luce hoy el proyecto de cárcel de La Acequia, en Naco, Santa Bárbara. Las autoridades quieren traerlo a la vida creando la megacárcel en este sector.
El proyecto comenzó en 2007, bajo la dirección de una comisión encabezada por monseñor Rómulo Emiliani, empresarios y representantes de las fuerzas vivas de la zona norte.
Inicialmente, la cárcel fue concebida como una granja penal destinada a la rehabilitación de privados de libertad, en un terreno considerado amplio y adecuado para ese propósito.
En 2013, el diseño cambió para convertirla en una prisión de mínima seguridad, con celdas fabricadas a partir de contenedores metálicos.
En 2015, el gobierno de Juan Orlando Hernández retiró el proyecto de manos de la comisión y asumió su construcción con fondos de la Tasa de Seguridad, con el objetivo de convertirlo en un centro de máxima seguridad.
Sin embargo, los trabajos se interrumpieron en 2017 y la infraestructura quedó expuesta al deterioro, sin que hasta ahora se haya concretado su funcionamiento como centro penitenciario.
El abandono es visible en los módulos construidos. El hierro instalado en las puertas de las futuras celdas se encuentra inservible y el techo carece de las láminas de zinc que debían cubrirlo.
La maleza y los árboles han invadido buena parte de las instalaciones, al punto de impedir el acceso a los módulos. En los alrededores permanecen materiales de construcción abandonados, entre ellos láminas de zinc y piezas de hierro.
El muro perimetral, construido con malla ciclónica, presenta grandes agujeros que permiten el ingreso de personas al predio. Algunos habitantes de la zona entran para depositar basura o recoger leña, mientras que también se han registrado intentos de invasión.
Actualmente, el terreno cuenta con un guardia de seguridad que permanece en el área despejada para resguardar las instalaciones.
Pese a las condiciones de abandono, la estructura conserva elementos que podrían aprovecharse si se determina que su reconstrucción es viable. El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Iván Amador Lacayo, informó que uno de los tres módulos alcanzó un avance estimado de entre el 75 y el 80 por ciento.
El funcionario explicó que algunas empresas han señalado que la infraestructura podría encontrarse en condiciones de ser recuperada, pero advirtió que deben realizarse estudios para determinar su estado actual y las obras necesarias.
La Acequia dispone de aproximadamente 119 manzanas de terreno, una extensión superior a la de las otras dos alternativas identificadas por las autoridades: un predio de 43 manzanas en Yoro y otro de 12 manzanas en Colón.
La existencia de una estructura parcialmente construida representa una ventaja para Naco frente a los otros terrenos, donde todavía sería necesario desarrollar la infraestructura penitenciaria desde cero.
De seleccionarse La Acequia, el centro de máxima seguridad tendría capacidad para albergar a unos 11,000 privados de libertad, según las estimaciones de las autoridades penitenciarias.
Con esa ampliación, la capacidad instalada del sistema penitenciario hondureño pasaría de 17,000 a aproximadamente 28,000 reclusos.
Hasta el momento, no existe una estimación oficial de la inversión total necesaria para recuperar la obra y completar los tres módulos. Por ello, todavía se desconoce cuánto dinero requeriría el proyecto para entrar en funcionamiento.
Amador Lacayo estimó que el primer complejo podría estar terminado en un plazo de ocho a diez meses, mientras que los otros dos necesitarían alrededor de 12 meses, si se concreta la construcción y se cumplen las condiciones previstas.
La decisión final sobre la ubicación del centro penitenciario aún no ha sido tomada. El INP y otras instituciones deben evaluar las tres alternativas, mientras las autoridades consideran la posibilidad de retomar el proyecto de La Acequia en el marco de las medidas contra las organizaciones criminales declaradas terroristas.