Ciudad de México, México.- Unos meses después de haber presentado su álbum 'IDGAF ERA', Sofía Reyes regresa para "terminar de decir" lo que aún quedaba por sanar. Con una versión deluxe (de lujo) más cruda, la artista se libera de las expectativas ajenas y de sus propias resistencias, abrazando la vulnerabilidad como el núcleo de su nueva etapa.
"Busco aprender mucho de la vulnerabilidad, aprender mucho de mí para poder compartirme así, lo más honesta con la gente y con mi música también", cuenta la cantante nacida en Monterrey, México, en una entrevista con EFE.
Los últimos dos años Reyes los ha vivido, en cierta forma, como una crisis. Con 30 años y en pleno retorno de Saturno -ese momento astrológico que marca una etapa de cambios profundos y revelaciones personales-, la cantante ha tenido que replantearse compañías, adioses y rumbos creativos.
"Siento que todavía están pasando muchos retos y mucho caos de alguna manera, pero yo me siento más tranquila y con más claridad", explica.
En su último álbum, Reyes hablaba de separaciones, fiestas, libertad sexual, corazones rotos y amores no correspondidos, en un universo de pop y electrónica que combinaba el desahogo y el dolor con una actitud de "I don't give a fuck" ("Me da igual", en español), cuyas siglas dan el nombre al álbum.
"Siento que yo estaba muy confundida sobre que quería, no me sentía muy conectada con mi proyecto, no me sentía muy conectada con la industria de la música, con lo que estaba creando y haciendo en mi día a día. Empecé a hacer cambios y en eso mi vida empezó a modificarse muchísimo, y con los cambios también viene mucho duelo", relata.
De ese mismo torbellino emocional surgieron las cuatro canciones de 'IDGAF ERA (posdata)', descartadas inicialmente del álbum original por su sonido menos electrónico y que este viernes finalmente ven la luz.
"Para mí era importante poder incluIrlas en la misma experiencia de 'IDGAF ERA' por lo que hablan y porque es coherente con ese mismo proceso (...) Son canciones muy distintas, estas canciones son más como 'raw', más crudas", explica.
En 'Yo también', Sofía Reyes explora una relación rota con un sonido que incorpora toques de regional mexicano, creado en la misma etapa que 'El 100' con Dannylux.
"Es de las canciones que cuando la escribí no dejaba de llorar", asegura.
'Lo Bueno y Lo Malo' refleja su deseo de abrazar tanto las experiencias positivas como las dolorosas y los otros dos temas son reinterpretaciones: 'Lua', una versión bossa-nova de su éxito 'Luna', y 'Saberte Querer', ahora en formato orquestal, que profundiza la intimidad emocional del original.
Reyes relata que los cambios que ha hecho en su persona, también se han reflejado con la llegada de nuevos oyentes.
"Me he dado cuenta que también hay mucha gente nueva que ha llegado a mi proyecto, que a lo mejor no conocía mi música antes y que conecta mucho con esta estética", afirma.
Recientemente la cantante de '1,2,3' tuvo una presentación en el Museo de los Grammy en Los Ángeles, donde presentó esta última parte de su proyecto en un formato instrumental e íntimo que la emocionó hasta las lágrimas.
"Fue un gran experimento personal, y lo quiero llevar a muchas ciudades", asegura.