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Una América Latina sacudida por una derecha y una izquierda populista y corrupta

La democracia hondureña actualmente está en una encrucijada, necesita de caras nuevas que no estén manchadas

En su visita a Tegucigalpa, el abogado, escritor y columnista Axel Kaiser recomendó a los hondureños cuidar la democracia porque actualmente se encuentra en una encrucijada.

lun 28 de agosto de 2023 a las 0:0

06:17 min. de lectura

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Una China Popular que busca un papel hegemónico en una América Latina olvidada por Estados Unidos, el surgimiento cada vez más de políticos populistas que financias sus campañas con dinero sucio, y los desafíos de las democracias que buscan sacudirse a insoportables gobiernos de izquierda y derecha, son parte de un escaneo de la realidad latinoamericana realizada por el abogado chileno Axel Kaiser Barents-Von Hohenhagen.

En una entrevista concedida a EL HERALDO, analiza la tempestad política que azota al continente, desde la Tierra del Fuego hasta la frontera sur con Estados Unidos. Esta es su mirada:

¿Cómo visualiza el futuro de Latinoamérica ahora que varios pueblos están girando hacia la izquierda?

R/ En este momento hay un escenario más equilibrado. Creo que hay una reacción que va a venir fuertemente hacia la derecha, lo estamos viendo con Javier Milei en Argentina, casi seguro que habrá cambios hacia la derecha en Chile en la próxima elección, Castillo cayó en Perú y Boluarte ha tenido que hacer un gobierno con ideas mucho más de derecha que ella hubiera querido, Lula ganó por muy poco y seguro que Brasil podría enfrentar una nueva ola de derecha. Esa ola a la izquierda se ha frenado y una de las razones es porque sus ideas vienen dominando hace mucho tiempo incluso bajo gobiernos de centro derecha con una agenda más de izquierda y han fracasado.

¿Por qué esa tendencia a la izquierda en las últimas décadas?

R/ Las derechas han sido estatistas, muy corruptas y se han desprestigiado fuertemente frente al electorado y eso ha favorecido que lleguen al poder personas de izquierda. Además, Latinoamérica tienen una historia cultural que favorece ideas colectivistas, estatistas de gobiernos intervencionistas; incluso cuando gobierna la derecha no hay un respeto por la libertad individual, se empiezan a subir los impuestos, no se profundiza la libertad económica. Los latinos tenemos un problema de mentalidad, confiamos demasiado en el poder político, en el gobierno para resolver los problemas. En los países más avanzados hay más fe en el individuo, que éste pueda salir adelante con su propio esfuerzo, teniendo garantizado el respeto de sus libertades, de la propiedad a través de un orden público, pero nosotros nos dejamos engañar fácil por los caudillos, por los redentores, los populistas que prometen que van a construir paraísos sobre la tierra.

¿Usted habla de corrupción en la derecha, pero también la izquierda no se queda atrás?

R/ Hay gobiernos, independiente de su ideología que solo han llegado a robar: En los de izquierda el fenómeno del nepotismo es bárbaro. Se ha vuelto común que lleguen al poder con un discurso anticorrupción y luego reproducen ese sistema corrupto. En Honduras se denunció mucho la corrupción de la derecha, pero los que están ahora no creo que sean menos corruptos que los que estaban antes.

¿Qué tanto la izquierda le ha aportado al desarrollo de Chile?

R/ Nada. Las reformas que sacaron al país adelante se realizaron en el régimen de Augusto Pinochet. Un régimen militar y la concertación fueron los partidos de centro izquierda que gobernaron luego y simplemente administraron lo que dejo Pinochet, pero su inclinación ideológica era más hacia el estatismo y comenzaron a hablar de la distribución de la riqueza, de la desigualdad y así le abrieron cada vez más las puertas a una izquierda radical, no democrática que está actualmente en el gobierno.

¿Usted habla de una izquierda radical en Chile, pero Gabriel Boric es el único mandatario latinoamericano de izquierda que ha criticado a la dictadura nicaragüense?

R/ Lo que pasa es que él tiene una cierta ambigüedad porque antes había elogiado a Nicolás Maduro y a Fidel Castro. Él es como el rostro amable de la izquierda radical para hacerla digerible ante la opinión pública chilena, es un títere y se presta para ese juego.

¿Realmente, Chile necesita una constituyente?

R/ Eso fue un intento revolucionario de parte de la izquierda radical que quiere establecer una dictadura de su lado. Todo lo presentaron con una apariencia democrática, pero era totalmente antidemocrática. La gente se dio cuenta a tiempo y no la aprobó. A lo largo de la historia hemos tenido la mayor cantidad de progreso bajo la constitución actual. Ese proyecto político es innecesario completamente. Es propio del tercermundismo latinoamericano eso de cambiar constitución, aduciendo que con ello se van a solucionar los problemas sociales y eso es completamente falso.

De esa experiencia chilena ¿qué deben aprender los hondureños?

R/ Que por ningún motivo acepten un proyecto de constituyente porque eso va a destruir la democracia del país. Además que no dejen que el gobierno horade la separación de poderes, que tome el control de todo, incluyendo la fiscalía y que apoyen a los partidos políticos que muestren el compromiso real de mantener un compromiso real con la democracia y la libertad económica que es lo único que puede sacar a Honduras de la miseria.

¿Qué opinión le merece el nuevo fenómeno político de reelegirse en el poder violando las constituciones?

R/ La relección fue una estrategia que utilizó por primera vez en América Latina Salvador Allende, en Chile y como resultado el Parlamento le dio golpe de estado y llamó a los militares ponerle fin a su gobierno. Después a partir de los 90 lo ponen de moda Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador.

¿Pero también la derecha hace lo mismo: ¿Juan Orlando Hernández en Honduras, Nayib Bukele en El Salvador?

R/ Claro, esas compuertas se abren cuando hay una inmadurez institucional y una inmadurez democrática muy profunda en nuestras naciones donde las reglas no se respetan. Si uno las irrespeta el otro quiere hacer lo mismo. Unos lo han logrado, otros no.

¿Por qué tanta admiración por Bukele, si también se le señala de atropellar la Constitución para reelegirse?

R/ El bukelismo es un caso complejo de análisis, no es tan simple como el caso de Maduro. En el caso de Maduro su administración es tan mala que no hay nada que la pueda rescatar, en Bukele hay cosas rescatables, pero también hay malas. Por ejemplo, Bukele tiene un 90% de apoyo popular, es el mandatario más admirado en casi todos los países de América Latina; maduro no tiene ni el 10% de aceptación y es el más detestado del continente. Bukele tiene mucha aceptación porque redujo la tasa de homicidios en más de un 90% y eso ha aumentado los niveles de libertad de los salvadores de manera dramática. ¿Cuál es el riesgo de todo eso? que Bukele derive en un tirano y que no tenga límites reales al poder.

Por otro lado, ¿Qué riesgos enfrentan la democracia con políticos que llegan al poder financiados por el narcotráfico y la corrupción?

R/ El financiamiento de las campañas políticas por el narcotráfico llevará a que los países tengan regímenes criminales, narcodictuduras como la de Venezuela, la de Nicaragua, donde las libertades están destrozadas y la gente no progresa. La izquierda está más asociado al narcotráfico, Castro, Morales, Chávez, Correa, Petro, Ortega; en la derecha también hay casos, pero son menores, Hernández en Honduras y al parecer Zelaya (Manuel) también, su nombre ya salió en un expediente en las cortes de Estados Unidos.

¿Cuál es su percepción sobre la democracia hondureña?

R/ Que está en una encrucijada muy complicada, con un gobierno que parece querer lo mismo que los gobiernos del siglo 21 en toda América Latina que busca la concentración de el poder en sus manos y eventualmente deshacerse de la democracia, perseguir a los opositores, tomar control de la Corte Suprema, del Ministerio Público para atacar a distintas figuras. En la democracia hondureña hay escándalos de corrupción que afectan a la derecha y hoy también a la izquierda. La democracia hondureña necesita caras nuevas que no estén manchadas.

¿Cómo considera el papel de Estados Unidos para mantener la democracia en América Latina?

R/ Ahora ya no juega ningún rol prácticamente; se olvidó completamente de América Latina. En los años de la guerra fría estuvo muy presente porque este era un terreno en disputa con la Unión Soviética, pero ahora está más enfocada en Rusia y China y algo de la India y eso se acabó. América Latina no le interesa a la política exterior estadounidense. A veces se involucra en temas del narco y se llevan a alguien, pero que estén velando por sostener la democracia latinoamericana para nada.

¿China Popular está aprovechando ese vacío que dejó Estados Unidos para jugar un papel más hegemónico en Latinoamérica?

R/ Creo que sí. China está invirtiendo sumas gigantes de dinero en estos países, financiando puertos, suministros eléctricos y con ello compra muchos apoyos. Se está involucrando en todo y no tienen ningún resquemor en sobornar al que tienen que sobornar y en pasarle mucho dinero a los que tiene que pasarles mucho dinero y en crear centros de difusión de sus ideas. Yo creo que en este minuto Estados Unidos está perdiendo la guerra fría 2.0 con China.

Si la China comunista está invirtiendo mucho en Latinoamérica, la izquierda tendrá mucho apoyo financiero y la democracia mucho más riesgo de desaparecer?

R/ Sin duda que el respaldo chino hace más sostenible las izquierdas con malas políticas económicas y públicas; además alinea a los dictadores de izquierda con su régimen comunista. Es probable que en las democracia corruptas compren a los gobernantes. Sin duda que la narco-corrupción y China son las mayores amenazas para el continente. Los políticos corruptos y de izquierda siempre verán el músculo financiero del narcotráfico y de China para sostenerse en el poder.

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