Violencia intrafamiliar sigue causando dolor y luto en Honduras

Expertos demandan que el Estado, con apoyo de los diferentes sectores sociales, adopte políticas y mecanismos para prevenir este tipo de violencia, cuyas víctimas son las mujeres, niños y adolescentes

La violencia en los hogares hondureños se ensaña contra las mujeres, niños y adolescentes. No hay una prevención encaminada a reducir los factores de riesgo o a aumentar la protección de los grupos vulnerables.

mié 15 de febrero de 2023 a las 0:0

2.2 min. de lectura

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Un individuo que maltrataba a su esposa terminó ultimando a su propio hijo, de 4 años de edad, enterrándolo luego en una montaña de Iriona, Colón, informó este martes la Policía.

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De acuerdo con Felipe Maldonado, psicólogo y catedrático universitario, la falta de valores le está haciendo un enorme daño a la sociedad hondureña. Los índices de violencia intrafamiliar han aumentado golpeando severamente no solo a las mujeres, sino también a los niños y adolescentes. Es un tema al que hay que prestarle mucha atención, sostuvo.

Este tipo de violencia ocurre en Honduras sin que las autoridades policiales puedan hacer mucho, ya que al registrarse al interior de los hogares las fuerzas del orden argumentan que tienen limitaciones para actuar.

Para Maldonado, la Policía sí puede hacer algo, pero también hay que trabajar en mejorar los valores y las leyes, en reducir la pobreza y en fortalecer la educación de la gente por medio de campañas de prevención.

Pero las políticas de seguridad, lejos de fortalecerse, más bien se han debilitado con medidas como la reforma del Código Penal, que reduce las penas a ciertos delitos, mientras que por otro lado se dilapidaron más de 30 mil millones de lempiras de la Tasa de Seguridad en operaciones de persecución de los delitos, pero con muy poco trabajo en la prevención.

Sin salida

Para el comisionado Miguel Martínez Madrid, cada tipo de violencia tiene su propio enfoque de combate, pero uno de los más complicados es el relacionado con la violencia que se produce dentro de los hogares.

Muchas veces las víctimas no denuncian y en otros casos cuando interponen las quejas las retiran porque reciben amenazas o entran en una conciliación con el agresor. “Tratar esta problemática es bien difícil para nosotros”, añadió.

Según Martínez Madrid, la violencia intrafamiliar también tiene otras aristas como las disputas por herencias que muchas veces terminan en vendettas. “Bien dice el refrán: uno solo conoce a la esposa en el divorcio, a los amigos en la enfermedad y a los hijos en las herencias”, reflexionó Martínez Madrid.

Para este oficial de policía y portavoz de la Secretaría de Seguridad, en cuanto a la violencia intrafamiliar y doméstica, el Estado tiene que hacer un replanteamiento de cómo abordarla. Se debe revisar todo el mecanismo de seguimiento a las denuncias, desde el Conadeh, organismos de derechos humanos y policía hasta la Fiscalía de la Mujer y la Fiscalía de la Niñez.

Aparte de esta conflictividad, la Policía también enfrenta grandes dificultades para abordar la violencia que cada vez invade los estadios, la que se genera por las bebidas alcohólicas, la que se produce por los accidentes de tránsito, por pasiones y los suicidios, así como los parricidios.

Estadísticas

Como todavía no hay un procesamiento de los datos de 2022, las estadísticas que maneja el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) sobre muertes causadas por la violencia intrafamiliar revelan que de enero a diciembre de 2021 se enlistaron 330 homicidios contra mujeres.

Por su parte, el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) registró 325 muertes violentas de féminas en ese año, mientras que para 2022 ese número bajó a 258.

En 2021, el ONV, también registró 175 homicidios de menores de 18 años. Cifras más recientes, de enero a noviembre de 2022, cifraban en 148 los decesos violentos de niños y adolescentes en Honduras.

Para Migdonia Ayestas, coordinadora del ONV, la violencia intrafamiliar “es uno de los principales problemas por los que se ha invisibilizado el resto de la violencia, porque en el hogar, que debería estar sustentado en el cuidado de los hijos e hijas, es donde se producen distintos tipos de violencia, hablo de violencia física, psicológica hasta sexual y patrimonial”.

“Para enfrentar esta situación hay que realizar una lucha compartida. Nosotros le hemos delegado al Estado las labores de seguridad, la Policía debe hacer lo que le corresponde, pero también los gobiernos locales, las alcaldías deben trabajar en la prevención, en mejorar las condiciones de seguridad en sus municipios. Se debe trabajar en la familia. Si bien la Secretaría de Seguridad tiene una responsabilidad importante, también la tienen la Secretaría de Salud y de Educación, que deben enseñar a no reproducir la violencia”, añadió Ayestas.

Mientras la Policía buscaba al sujeto que ultimó a su hijo en Iriona, en esta capital las autoridades informaban del homicidio de una mujer de 70 años en la colonia Mayangle de Comayagüela

$!Mientras no exista una prevención estructural de la violencia, las acciones diarias no sirven de mucho, dicen estudios al respecto.

Tipos de femicidios, según Observatorio de la Violencia

A nivel de estudio y para una mejor comprensión de la problemática, el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) clasifica los homicidios contra las mujeres en ocho categorías.

La primera se trata de los femicidios íntimos, que es cuando se ha determinado que el victimario es la pareja actual o pasada, incluyendo esposo, conviviente, novio o pretendiente.

De acuerdo con el ONV, el femicidio por violencia intrafamiliar se da cuando el victimario es un familiar: padre, padrastro, hermano, tío, cuñado, tutor u otro familiar.

Los femicidio por conexión ocurre cuando se determina que sucedió en circunstancias en que la víctima trataba de defender a otra mujer, o cuando el agresor intentaba ultimar a otra mujer (femicidio en línea de fuego o fuego cruzado). Este es el caso de mujeres parientes, niñas u otras mujeres que trataron de intervenir o que simplemente fueron atrapadas en la acción del femicida.

También está el femicidio por violencia sexual, que son aquellos casos donde se demuestran agresiones sexuales (violación, acoso u hostigamiento sexual) que culminan con la muerte de la víctima o el cuerpo de la víctima es expuesto desnudo o con una simbología sexual sobre el mismo.

Igualmente, se cataloga como femicidio por delincuencia organizada aquellos crímenes de mujeres en escenarios de la delincuencia organizada donde exista acoso, hostigamiento y ensañamiento, sea por ajuste de cuentas (sicariato), asesinatos de familia, venganza, rapto y secuestro; muertes por maras o pandillas, extorsión, narcotráfico y trata de personas.

En cuanto a los femicidios sin determinar son aquellas muertes de mujeres donde la información no es suficiente para categorizarlas, pero el contexto establece que ocurrieron por razones de género y presentan ensañamiento (grado de crueldad que va más allá de la efectividad del daño, la combinación de armas y medios para dar muerte, la mutilación o desmembramiento del cuerpo y la desfiguración del rostro).

Y luego está el homicidio: muerte violenta intencional provocada por uno o varios agresores que no responde a las categorías anteriores, establece el ONV.

$!A pesar de que el Estado tiene una serie de instituciones para proteger a la familia, su labor es muy pobre.

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