Dinero & Negocios

Informes fraudulentos están frenando a África

A las empresas se les debería exigir que compren pólizas de seguros especiales

11.10.2016

Tegucigalpa, Honduras
> La gran recesión reveló un eslabón débil en la cruzada de África por formar mercados de capitales fuertes: los informes financieros fraudulentos. Algunas compañías públicas y firmas auditoras cometieron delitos monumentales, y los reguladores fallaron a los mercados.

> A los inversionistas les preocupa que los reguladores no puedan asegurar que los informes financieros publicados de las empresas reflejen de forma precisa su posición operativa. Se necesita urgentemente una reforma regulatoria para que florezca el mercado de capitales de África.

> Pero la reforma debe ir más allá de simplemente imitar procesos utilizados por la Comisión Controladora de Acciones y Valores de Estados Unidos, la Nasdaq, y la Bolsa de Valores de Nueva York, por ejemplo. África debe ser pionera en nuevas formas de solucionar problemas en lugares con sistemas legales e instituciones de justicia penal en ciernes. Esto significa establecer un sistema regulatorio basado en el entendimiento de que castigar el crimen es menos deseable que prevenirlo (especialmente cuando las pensiones se arriesgan en acciones).

> Un paso clave será que los reguladores cambien las relaciones que existen entre los auditores, las empresas públicas y las bolsas. Tal vez se requiera crear empresas aseguradoras especializadas para proteger a los inversores de riesgos causados por las auditorías.

> A las empresas se les debería exigir que compren pólizas de seguros especiales (seguro contra estados financieros, como los llamo) para compensar a los inversionistas si se descubre que los informes financieros son engañosos. Si las aseguradoras existentes no pueden manejar el riesgo, los gobiernos y reguladores africanos deberían crear oportunidades para que lleguen nuevas.

> Estas empresas deben formarse para la era digital, demandando que las compañías públicas envíen a las aseguradoras información de su negocio en tiempo real para ayudarlas a evaluar riesgos. Además, las bolsas de valores africanas deben repavimentar el proceso por el que los auditores son conservados y compensados por las compañías bursatilizadas. A las empresas bursatilizadas de África no se les debe permitir contratar a sus auditores externos; las bolsas de valores deberían hacerlo por ellas. Dichas medidas solucionarán el defecto más grande del modelo actual: el conflicto de intereses que se da cuando los auditores son financieramente dependientes de las empresas que auditan.