Autoridades calificaron la operación como un duro golpe contra la estructura criminal, al considerar que estos individuos ejercían influencia en actividades delictivas que afectaban la seguridad
El Gobierno atribuyó los hechos a reacciones del crimen organizado por la retirada de privilegios y aseguró control perimetral total, con apoyo del Ejército.
Los dos peligrosos cabecillas de la pandilla 18 capturados el martes en Tegucigalpa, de origen salvadoreño, fueron entregados este miércoles a la policía de El Salvador.
“Planificando área para el nuevo hogar de los cabecillas del crimen organizado y reos peligrosos; incluyendo grandes corruptos con vínculos evidentes”, escribió el funcionario en sus redes sociales