La supuesta masacre de al menos 16 personas en Olancho
es falsa, dijo hoy el ministro de Seguridad de Honduras Pompeyo Bonilla, a la vez que anunció una investigación para determinar de dónde surgió el 'globo sonda'.
Medios nacionales e internacionales fueron sorprendidos el jueves con la información de una matanza
ocurrida en una aldea del municipio de Dulce Nombre de Culmí, en Olancho, al oriente de Honduras, atribuida a una vendetta familiar.
'No ha sucedido lo que llegó a los medios de comunicación, lo que tenemos que analizar, y ya tenemos al equipo de inteligencia haciendo el análisis respectivo, es el porqué de esta noticia', dijo el ministro hondureño.
Informaciones de este tipo ponen a Honduras 'en una situación precaria', añadió. 'Tenemos que analizar profundamente las razones de este globo sonda, de esta desinformación, de estas acciones incorrectas en contra de la paz y la imagen internacional'.
Este viernes, desde Cuyamel, en Olancho, un pariente de los integrantes de una numerosa familia que fueron dados por muertos descartó ante los medios que se haya producido el hecho sangriento.
El hombre dijo que viajó hasta la casa de su hermano para comprobar si era cierta la información, pero que al llegar se encontró con la buena noticia de que todos están vivos.
“Yo anduve en la casa de ellos,
personalmente
fui”, dijo que el pariente, cuya identidad prefirió omitir.
El hombre relató que viajó cuatro horas en vehículo y tres horas y media a pie para llegar a la casa de su hermano, tras escuchar la noticia de que su hermano y toda su familia habían sido asesinados.
Aseguró que desconocen quién y porqué inventó la falsa masacre, ya que ellos nunca han tenido problemas en la zona.
El testigo dijo que cuando llegó a la aldea El Desayuno, escenario de la falsa masacre, su hermano ya sabía que los daban por muertos pero que no salieron de las casa por temor. “Ellos escucharon por la radio”.
Dijo que sus familiares 'son agricultores y no tienen problemas con nadie, no sé por qué inventaron eso'.
Por su parte, el director de la Policía Preventiva,
Alex Villanueva, dijo que elementos policiales trabajaron durante toda la noche para llegar al lugar donde
supuestamente
se había registrado la masacre, confirmando que la familia está con vida.
'Hemos trabajado toda la noche para llegar al lugar y hemos confirmado in situ que no ha existido ninguna supuesta masacre, (fue) inventada no sabemos con qué interés', dijo a la estación radial HRN.
Un pariente 'nos está confirmando que sus familiares están vivos, que no ha sucedido ninguna masacre. Esto fue inventado y no sabemos con qué intereses, pero vamos a identificar a la persona que dio esta información', enfatizó el comisionado de Policía.
El jefe policial dijo que para atender la situación de emergencia
se usó una
gran cantidad de recursos, entre ellos helicópteros, agentes, detectives, médicos forenses, fiscales y vehículos, quienes se adentraron en la inhóspita zona.
'Vamos a identificar a esa persona para que nos diga quién está detrás de eso y con qué interés (... para que) la fiscalía pueda proceder de oficio contra esta persona', subrayó Villanueva.
Pese a la falsedad de la información, un supuesto padre y abuelo de los adultos y niños que fueron dados por muertos declaró en medios radiales que sus parientes fueron asesinados dentro de sus casas y que sus cuerpos habían sido quemados.
Incluso dio los nombres de sus parientes y dijo que al dantesco hecho había sobrevivido uno de los hijos.
A raíz de la falsa información, autoridades movilizaron hasta Olancho dos helicópteros, dos camiones de los Cobras, uno del Ejército, cinco patrullas y dos carros pequeños en el que se transportaban unos 200 efectivos.
Las autoridades, incluido el director general de la Policía Nacional, comisionado general Juan Carlos Bonilla, se trasladaron a la zona de Dulce Nombre de Culmí, departamento de Olancho, unos 350 km al este de la capital para verificar la información.
Para llegar al lugar las autoridades viajaron siete horas en vehículo todo terreno y tres horas y media a pie por la montaña.