Todos los beneficios que te puedas imaginar es lo que puedes conseguir con los suplementos vitamínicos alimenticios como: más energía, menos kilos, mejor salud, buenas defensas, una piel joven y hasta una libido más activa y una mayor fertilidad.
“Los suplementos nutricionales son aquellos que, ingeridos por vía oral, contienen un ingrediente destinado a complementar la alimentación. No son sustitutos de ningún alimento básico en una dieta tan variada y equilibrada como la mediterránea, sino complementos en casos en los que la dieta es deficiente o no aporta la cantidad suficiente de algún nutriente esencial para la salud”, aclara la farmacéutica María González Andrés.
Algunos ejemplos de suplementos son las vitaminas, los minerales, las plantas medicinales, los aminoácidos, las hormonas y las enzimas.
“Comer bien es suficiente si la dieta es excelente y las factores exógenos favorables”, afirma Javier Lobo, director de Marketing y Expansión de Psaging, especialistas en complementos nutricionales, cosmética natural y alimentación biológica. Lamentablemente esto no suele ser así, es muy difícil seguir una dieta perfecta (no solo depende del menú diario y la variedad de los alimentos sino también de la calidad de la materia prima).
¿Son necesarios?
“El esfuerzo, el estrés y las exigencias diarias hacen que sometamos a nuestro organismo a un mayor desgaste y, por tanto, que necesite más y mejores nutrientes esenciales”, añade el especialista.
Las famosas y la medicina o las terapias antienvejecimiento los han puesto de moda. Ahora casi todo el mundo toma omega-3, nutricosméticos o complejos vitamínicos. “Si consideramos el estilo de vida que casi el 100% de la población lleva (trabajo, estrés, conciliación de vida laboral y familiar, deporte, comidas fuera de casa...) es casi imposible que nuestra dieta sea equilibrada”, dice la nutricionista.
“Los suplementos son una herramienta que nos permite cubrir las cantidades diarias recomendadas de macro y micronutrientes. Prácticamente todo el mundo debería tomar un complejo multivitamínico por lo menos dos veces al año durante periodos de dos a tres meses”, aconseja la doctora.
Según González Andrés, es fundamental contar con el consejo de un profesional, por lo que desaconseja la compra de este tipo de productos en un supermercado. “Si no es un médico o un experto, el farmacéutico puede asesorarnos, además de asegurarnos de que tienen todas las garantías sanitarias para su consumo”, dice.
Los suplementos que puedes encontrar son energía, control de peso, depuración, estado de ánimo, belleza, digestión, salud de la mujer, inmunidad y defensas, sexo y fertilidad.