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Horacio Castellanos Moya: “El arte no puede servir a las ideologías”

El escritor y periodista volvió a Honduras casi tres décadas después de su última visita. “Es más políticamente correcto matar al prójimo que hablar mal de él”, dijo
28.11.2023

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Alguien me pide un ensayo y me obliga a pensar”, dijo el escritor y periodista Horacio Castellanos Moya en su regreso a Honduras, casi tres décadas después de su última visita, mientras ofrecía un conversatorio sobre su vida y obra.

Sentado al lado izquierdo de su colega Mario Gallardo, en el auditorio del Centro de Arte y Cultura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (CAC-UNAH), y solo días después de haber participado en la III Feria Internacional del Libro de San Pedro Sula (FIL SPS), el autor de origen hondureño, criado en El Salvador, mencionó que “al escritor se le exige hablar mucho, pero hay que aprender a dosificar”.

Como parte de su ponencia, Castellanos Moya hizo hincapié en las diferentes facetas literarias que han consolidado su profesión; como novelista, poeta, narrador y ensayista, aludiendo que “el escritor es la persona menos indicada para saber qué lo está influyendo. Hay gustos y repugnancias de por medio”.

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También refirió que, aunque no ha sido precisamente metódico en su profesión, “todo lector tiene un oído”, que él ha elegido cuidar. “La prosa es la base del género literario. Lo que vamos fareando, se va quedando. Es muy subjetivo, pero hay gente que tiene que leer por obligación, y yo ya no tengo esa obligación”, acuñó, explicando por qué lee solo aquello que lo entretiene y está bien escrito.

Por otra parte, hizo una diferenciación entre su labor y la de aquellos que relatan los hechos apegados a la historia. “Uno como escritor no es historiador. El historiador apela a ser científico, objetivo. La historia tiene que jerarquizar cuáles son las verdades que tienen fundamentos. La literatura, como todo arte, es subjetiva, y al igual que la ficción está hecha de personajes, con visiones de realidad”.

Mario Gallardo halagó el trabajo autorreflexivo y reflexivo de CastellanosMoya respecto a su prosa y la de otros autores.

Lecturas de un autor

Al ser consultado sobre sus preferencias personales, el escritor comentó: “me gusta mucho la literatura de caída, como la escrita en lengua alemana del siglo XX. También escritos latinoamericanos, como ‘El Quijote’, de Cervantes. Leo muchas memorias, porque me estimulan mucho, sobre todo si ya pasaron 100 años”.

Pero mientras escribe, el autor reflexiona sobre sus elecciones. “Cuando estoy escribiendo novela, no leo novela, porque no me dejo infectar por otras historias. En ese entonces leo ensayos o memorias. Leí mucha poesía cuando era joven, ahora no tanto”. Sin embargo, confesó enternecidamente “Siempre vuelvo a los viejos poetas”.

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Al final del conversatorio, el autor firmó ejemplares de sus libros a colegas y amigos.

Y cuando de influencias políticas se trata, Castellanos Moya aseguró: “A mí las ideologías se me deslizan, porque tratan de poner a la literatura como su sirviente. El arte no puede ser sirviente de las ideologías. Así que no me preocupo por eso. Es más políticamente correcto matar al prójimo que hablar mal de él”, acuñó el autor de “Desmoronamiento”, “Roque Dalton: correspondencia clandestina y otros ensayos” y “Cuaderno de Tokio”, entre otras obras.

Finalmente, el invitado respondió a una interrogante sobre la relación que ha forjado con sus colegas y las editoriales. Recordó que en su oficio periodístico fue también editor, por lo que no se tiene consideración alguna a sí mismo cuando edita sus textos. Y añadió: “He desarrollado buenas relaciones personales con editores y escritores, pero casi no hablamos de libros”.

Perfil

Tegucigalpa, Honduras, 21 de noviembre de 1957. Hijo de madre hondureña y padre salvadoreño, se formó en el hermano país centroamericano, posteriormente se trasladó a México. Actualmente vive en Estados Unidos, es catedrático en la Universidad de Iowa. Su primera novela, “La diáspora”, la publicó en 1989, aunque antes había incursionado en el cuento. Trece novelas conforman su producción literaria, además de cuentos y poesía. Su último libro publicado es “El hombre amansado”, séptimo libro de la Saga de la Familia Aragón.