Las enfermeras están revueltas, los profesores están revueltos por incumplimiento de promesas o por retrasos en el pago de los salarios. En varias instituciones del Estado hay retrasos en los pagos de sueldos, como en el INA y otras instituciones y ministerios.
El problema es que no hay pisto, que la crisis es más grande de lo que nos dicen. Y el principio del problema es que el gobierno gasta más de lo que recibe de los impuestos. Eso lo había dicho el tesorero nacional, que hasta lo despidieron por eso.
El asunto es que el gobierno sigue gastando a manos llenas, más en estos días que gente como Juan Orlando Hernández y otros altos funcionarios que lo apoyan están desjuiciados buscando votos para ganar las internas y creen que regalando lo que no es de ellos van a conseguirlo.
Si de verdad quieren tener dinero para los hospitales y para las escuelas y para más y mejor equipados policías tienen que ponerle fin a los gastos innecesarios, a seguir malgastando lo poco que hay, como eso de mantener un ejército al que hay que estarle comprando aviones, lanchas, camiones, combustibles, armas, manteniendo instalaciones y hasta pagándole a los soldados y esos inútiles generales que cada vez son más.
Imagínense que los militares querían su parte del “tasón” de seguridad para comprar aviones de combate, en vez de reparar y comprar más helicópteros a la Policía que no tiene ni uno que sirva.
Cuando uno es pobre tiene que gastar solo en lo que es más necesario, como la comida, la salud y la educación.