San Salvador, El Salvador.-El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió la misión de seguridad desplegada en Haití y expresó su confianza en que las fuerzas internacionales lograrán imponerse a las pandillas que operan en ese país, días después del secuestro de cuatro militares salvadoreños.
A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario respondió a las críticas sobre los riesgos de la operación y las diferencias entre las estructuras criminales haitianas y las pandillas que fueron combatidas en El Salvador.
“Pero cuando Dios nos conceda la victoria, los mismos que hoy dicen todo eso cambiarán su discurso. Dirán que siempre fue fácil, que cualquiera podía hacerlo, que las pandillas de Haití no eran tan peligrosas como se pensaba”, escribió Bukele.
El gobernante también afirmó que los integrantes salvadoreños que participan en la misión son creyentes y que han encomendado sus labores a Dios. En su publicación, calificó a las pandillas haitianas como satánicas y aseguró que el Creador les concederá la victoria.
Bukele acompañó su mensaje con una cita bíblica de Deuteronomio 28:7, que hace referencia a la derrota de los enemigos, y aseguró que no cambiará su postura ante los cuestionamientos sobre la operación.
Las declaraciones se producen en medio de una crisis de seguridad para el contingente salvadoreño, luego de que cuatro militares desaparecieran el domingo 18 de octubre tras un ataque armado contra el vehículo en el que se movilizaban en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, la capital haitiana.
Muchos mensajes, análisis y comentarios como este, asegurando que las pandillas de Haití no son como las de El Salvador; que son sanguinarias, que están fuertemente armadas, que nadie ha podido vencerlas, que todas las misiones han fracasado, que estamos cayendo en una trampa, que no sabemos a lo que nos enfrentamos, que será nuestra ruina, que vamos camino a nuestro Waterloo.Pero cuando Dios nos conceda la victoria, los mismos que hoy dicen todo eso cambiarán su discurso. Dirán que siempre fue fácil, que cualquiera podía hacerlo, que las pandillas de Haití no eran tan peligrosas como se pensaba.En fin, nunca los hemos escuchado y no vamos a empezar ahora.Todos los que se han enlistado son creyentes y hemos encomendado esta misión a Dios, mientras que las pandillas de Haití son satánicas y es de conocimiento público que hacen sacrificios humanos.Dios nos concederá la victoria. El Creador del Universo está con nosotros.Deuteronomio 28:7“Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti”.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) October 23, 2026
Cuatro militares salvadoreños desaparecidos
Los cuatro salvadoreños forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), una misión internacional respaldada por las Naciones Unidas que busca apoyar a las autoridades haitianas en el combate a los grupos criminales.
Según la versión difundida por Bukele, los militares son técnicos de aviación y no combatientes. Sus funciones están relacionadas principalmente con el apoyo técnico y las evacuaciones médicas dentro de la misión internacional.
El ataque ocurrió cuando los efectivos regresaban en un vehículo blindado. Hombres armados abrieron fuego contra la unidad y, desde entonces, se desconoce el paradero de los cuatro militares. Las autoridades salvadoreñas sostienen que fueron secuestrados por pandilleros.
Tras el incidente, Bukele exigió la liberación de sus compatriotas y advirtió que las consecuencias para los responsables serían mayores si los hombres no eran entregados con vida y sin lesiones. El Gobierno salvadoreño también puso en marcha una operación para localizarlos y rescatarlos.
Este viernes 23 de octubre, un nuevo contingente militar salvadoreño llegó a Puerto Príncipe para reforzar las labores de búsqueda y seguridad. La GSF informó que las operaciones se desarrollan en coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros actores de seguridad. La cantidad de efectivos enviados no fue detallada oficialmente.
La situación representa un desafío para la misión internacional, debido al poder de fuego y al control territorial que mantienen las pandillas en distintas zonas de Haití. La crisis de seguridad ha dificultado las operaciones de las autoridades y los esfuerzos para recuperar la estabilidad en el país caribeño.