Honduras

Baño de sangre dejó fallido trasiego de droga en La Mosquitia hondureña

Una media docena de personas han muerto, incluyendo supuestos narcos y un juez, pero también hay víctimas inocentes, tal es el caso de un niño. No hay detenidos por fallecimientos

07.04.2014

La sombra de la muerte se ha posado sobre varias de las personas relacionadas al golpe que recibió una banda de narcotraficantes a la que se le decomisaron 717 kilos de cocaína en La Mosquitia en 2009.

La operación de los criminales
fue frustrada y luego de ello se registraron baños de sangre en los que el saldo es de varios muertos, incluyendo supuestos narcos, un juez y hasta un hijo menor de un hermano de uno de los sospechosos de coordinar el trasiego.

¿Limpiaban la mesa? ¿ajuste de cuentas entre narcos? ¿violencia común? Cualquiera que fuera la razón de estos fallecimientos lo cierto es que sucedieron poco tiempo después de la confiscación del alucinógeno y arresto de los supuestos traficantes.

Entre los muertos están tres presuntos narcos que se encargaron del operativo logístico para el aterrizaje de la avioneta PT1DP con bandera venezolana que llevó 717 kilos de cocaína a la comunidad de Belén, Brus Laguna, en Gracias a Dios el 23 de julio de 2009.

En un informe de una entidad antidrogas, en el que se establecen los pormenores del aterrizaje, el traslado de la droga hacia un barco y el arresto de 11 supuestos narcotraficantes por parte de la Fuerza Naval,
también se indica cómo se produjeron algunas muertes posteriores.

Tres de los ahora occisos murieron entre finales de 2010 y mediados de 2011, se asegura en el reporte.

Una de las víctimas, conocido con el mote de “Mandarino”, quien se encargó de “preparar la pista” para el descenso de la aeronave es uno de los que murió después.

Su ejecución estuvo llena de sadismo: “se dice que Mandarino fue cruelmente asesinado hasta el grado de cortarle sus testículos”, se menciona en el documento al que tuvo acceso la Unidad Investigativa de EL HERALDO.

Como parte de su misión en este tráfico, la ahora víctima “contrató a varios pobladores para preparar la pista y posteriormente quemar la avioneta a cambio de 60.00 dólares por persona”, señala el informe.

También pidió a personajes importantes de las comunidades cercanas a Belén, que elaborara una lista de personas de sus comunidades con la finalidad de entregarles una cantidad de dinero a cambio de silencio.


Esta información sobre su papel denota que era alguien clave en la organización criminal que todavía funciona en esa zona de La Mosquitia hondureña.

“Mandarino” era un buzo misquito de origen nicaragüense que se supone “trabajaba para un narco hondureño” identificado como “El Toro”.

Acribillado

El otro en morir fue “El Toro”, personaje que de acuerdo al informe fue quien estuvo al frente del operataivo de llegada de la narcoavioneta.

“‘El Toro’ murió ahogado al darse vuelta la lancha en que se transportaba cuando se dirigía con la intención de ir a coordinar la llegada de otro cargamento de droga”, se relata en el documento.

En el trasiego también participó una persona de apellido Valladares, quien se encargó de llevar la droga hasta la playa en un vehículo todo terreno y que luego murió a finales de 2010. El informe de la agencia dice que un hermano de este también “fue acribillado junto a su hijo de 10 años.”

De acuerdo con información en poder de EL HERALDO, estos narcotraficantes era los amos y señores de ese territorio de La Mosquitia por donde trasegaban la droga con ayuda de autoridades policiales.

Matan juez

La matanza no se detuvo. El año pasado murió acribillado el juez que liberó a los supuestos narcos capturados dentro del barco Mister Dewey en el que se transportó la cocaína que trajo la avioneta.

La víctima fue José Enrique Pagoaga Mejía, juez de lo Penal de Trujillo, Colón, a quien desconocidos le infirieron varios balazos cuando se encontraba de compras en un mercado de La Ceiba el 1 de octubre de 2011.

Luego de permanecer en estado crítico por una semana, Pagoaga expiró en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) del barrio La Granja de Comayagüela.

El togado dictó en julio de 2009 sobreseimiento parcial a favor de 10 de los arrestados en la embarcación en donde iba la droga, incluyendo a
cinco mexicanos que habían sido acusados por tráfico de drogas por parte del Ministerio Público (MP).

+ Honduras: Justicia libera a acusados y ahora quiere recapturarlos

“Pese a capturar todas estas personas de forma in fraganti con los 717 kilos de cocaína, estos tipos con solo decir que ellos iban de jalón y que ignoraban lo que allí se transportaba fueron dejados en libertad”, dice el informe.

La Fuerza Naval detuvo a los narcos cuando estaban dentro de la embarcación en el caribe hondureño y luego los puso a la orden del MP.

+ En operativo sorpresa caen narcotraficantes en Honduras

Diversas decisiones difíciles tuvo que tomar el juez en el ejercicio de sus funciones y por las cuales se encontraba bajo presión.


En 2010 había extendido una orden de desalojo para las familias que viven en la zona en conflicto del Bajo Aguán, en el departamento de Colón.

El Ministerio Público aseguró que investigaba los móviles de este hecho y quiénes fueron sus autores materiales e intelectuales, pero hasta los momentos se desconocen los resultados de las pesquisas.

Apelación

La Fiscal Especial contra el Crimen Organizado interpuso un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones para que se anulara la resolución que exoneraba a los acusados del trasiego de los 717 kilos de cocaína.

Esa instancia de alzada revocó la sentencia del juez Pagoaga y, en consecuencia, ordenó que se reactivara el juicio en contra de los supuestos narcos y que se les libraran órdenes de captura.

Solo el capitán del bote Mister Dewey, Cristopher Eld Brow no recibió sobreseimiento de parte del juez y ayer, como parte del juicio, se celebró audiencia preliminar en su contra en donde se formalizaron los delitos que se le imputan y se determinará si su caso se eleva a juicio oral.

+ Así llegan, descargan y queman narcoavionetas