De Villa Solidaridad a obra inconclusa: la promesa fallida para damnificados de la Guillén
De las 105 viviendas prometidas, apenas unas diez fueron construidas y varias presentan abandono y vandalismo, mientras las nuevas autoridades edilicias aseguran que buscarán otra empresa para terminar la obra, pues la contratada por Aldana operaba con licencia vencida
- Actualizado: 23 de febrero de 2026 a las 15:16
Vista general del proyecto habitacional Villa Solidaridad, inicialmente llamado Villa Alcalde, donde apenas unas cuantas estructuras en obra gris contrastan con el terreno lotificado que prometía convertirse en un nuevo hogar para decenas de familias afectadas. De 105 casas prometidas, solo 10 fueron edificadas en estos cuatro años.
De las 105 viviendas proyectadas en 2022, cuando ocurrió el hundimiento en la Guillén, en el terreno solo se observan alrededor de diez construcciones levantadas, muchas de ellas abandonadas y expuestas al deterioro.
Calles abiertas pero sin vida atraviesan el predio donde se prometió levantar una comunidad completa para los damnificados de la colonia Guillén en Tegucigalpa. Se proyectaba con espacios sociales y todos los servicios públicos.
Muros perimetrales y lotes marcados, de 7 por 14 metros, muestran que el proyecto avanzó parcialmente antes de quedar paralizado. Sin embargo, la compañía encargada de la obra hasta recibió dos contratos más pese a no completar el primero.
Algunas estructuras presentan señales de vandalismo y abandono, reflejando el tiempo que las obras llevan detenidas, pues el proyecto debía entregarse aproximadamente en marzo de 2024, para esa fecha, la compañía no solo no había completado la villa sino que se recibió un tercer contrato con la alcaldía.
El primer acuerdo pactado el 9 de junio de 2023 (el proyecto de viviendas) fue por más de 117.9 millones de lempiras. El contrato también establece que los pagos a la empresa se realizarían mediante reembolsos periódicos, condicionados a informes de avance aprobados por la Dirección de Control y Seguimiento de la AMDC.
El contrato para la construcción superaba los 117 millones de lempiras y contemplaba la edificación de más de un centenar de viviendas. Hasta la fecha solo 10 están completadas; las demás son únicamente estructuras de bloques sin acabados, sin puertas, sin ventanas.
El proyecto fue anunciado tras la tragedia causada por una falla geológica que dejó a más de 600 familias sin vivienda en 2022. La iniciativa, impulsada por la Alcaldía Municipal del Distrito Central, fue presentada como una solución definitiva para los damnificados, pues incluía servicios básicos —energía eléctrica, red de agua potable y aguas negras—, equipamientos sociales, accesibilidad, áreas verdes y criterios ambientales.
Las casas debían contar con cocina, sala, comedor, dos habitaciones con opción a una tercera, baño, garaje, tanque de almacenamiento de agua y sistema opcional de recolección de lluvia. Nada de eso se hizo.
Durante la investigación surgieron denuncias anónimas que señalaban que la obra se habría paralizado por supuestas amenazas, una versión que no fue confirmada por autoridades ni por la empresa. Además, se constató que la compañía, al momento de recibir y firmar los tres contratos, contaba con su permiso de operación caducado.
Mientras el predio permanece casi desierto, con calles trazadas y estructuras inconclusas que recuerdan la promesa que aún no se cumple, EL HERALDO Plus conoció que la empresa recibió un pago superior al 20% de la obra, más de 29.2 millones de lempiras, lo que deja más de 88.6 millones que aún no se determina en dónde quedaron.
Las nuevas autoridades municipales, lideradas por Juan Diego Zelaya, aseguran que buscarán otra empresa para finalizar las viviendas y entregar el proyecto prometido por Jorge Aldana a las familias afectadas, una nueva promesa que solo el tiempo verificará.