Como un "hilo de agua": así está este 7 de septiembre el río Guacerique que agoniza por la sequía
La situación mantiene bajo presión el abastecimiento de agua potable de Tegucigalpa, mientras los niveles de las represas Los Laureles y La Concepción continúan descendiendo.
- Actualizado: 07 de septiembre de 2026 a las 12:16
El panorama que se observa en el río Guacerique genera alarma y evidencia los efectos de la sequía sobre las principales fuentes que abastecen a la capital hondureña. El afluente agoniza debido a la falta de lluvias y en su lugar solo ha quedado un escaso "hilo de agua".
La poca agua en el río es producto del fenómeno de El Niño que continúa fortaleciéndose y mantiene en alerta a la zona central y el corredor seco de Honduras, debido a la escasez de lluvias registrada durante los últimos meses.
Lo más preocupante es que "las condiciones podrían intensificarse durante noviembre y diciembre", advierte Francisco Argeñal, director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco.
Argeñal explicó que entre julio y agosto se ha presentado un déficit de lluvia de entre 60 y 80% situación que ha golpeado especialmente a las fuentes que abastecen de agua a Tegucigalpa, entre el río Guacerique.
A eso se suma que las precipitaciones recientes en la capital han sido inferiores a un milímetro, mientras que diariamente se evaporan entre cuatro y cinco milímetros de agua del suelo.
Las represas que abastecen de agua a Tegucigalpa necesitan lluvias de más de 20 milímetros diarios durante al menos tres días en la Sierra de Lepaterique para comenzar a recuperar de manera significativa sus niveles, según explicó Francisco Argeñal.
Las lluvias importantes podrían comenzar después del 10 de septiembre, aunque antes podrían presentarse algunos chubascos.
Para los próximos días se prevé el paso de una onda tropical que podría generar precipitaciones en sectores como Lepaterique, pero con acumulados inferiores a 10 milímetros.
El director de Cenaos explicó que, para mejorar los niveles de los embalses de la capital, se requiere que las precipitaciones sean más constantes y alcancen acumulados superiores a 20 milímetros diarios durante varios días consecutivos.
La sequía ha reducido drásticamente el caudal del río Guacerique, dejando apenas pequeñas corrientes entre las piedras y agravando la crisis de abastecimiento de agua en la capital.
Hasta hace unas semanas la situación era ya alarmante cuando todavía corría más agua, pero este lunes solo ha quedado como un hilo de agua.
El lecho del río Guacerique cada vez está más seco y se agrieta por la falta de humedad. La imagen muestra como la afluente se va achicando.
Las imágenes captados en el lugar evidencian la alarmente situación del río Guacerique. Ante la falta de lluvias se ha ido secando.
Las altas temperaturas se suman a la situación de manera alarmante al evaporar los pocos milimetros de agua que pasa.
Según pronósticos de Cenaos, el día 14 de septiembre se alcanzaría el únto crítico en la represa Los Laureles y el Guacerique, si es que no llueve con intensidad antes, para entonces dejará de correr.