En cinco meses entregarán la obra: así avanza la vía rápida entre Tegucigalpa y Santa Lucía
La población directamente beneficiada se estima en unos 60,000 habitantes, quienes podrán contar con una nueva alternativa para trasladarse entre sus comunidades, la capital y Santa Lucía.
- Actualizado: 04 de noviembre de 2026 a las 14:18
La construcción de la vía rápida que conectará Tegucigalpa con Santa Lucía avanza y ya superó el 50% de la obra. Así se observan los avances de la importante vía de alivio que dará un respiro a los conductores capitalinos.
La Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) reporta más de cinco kilómetros pavimentados, es decir el 55% del proyecto completado hasta este 4 de noviembre.
El proyecto contempla los 7.7 kilómetros que van desde la colonia La Travesía hasta el municipio de Santa Lucía.
El tramo carretero busca habilitar una ruta alterna para mejorar la circulación vehicular entre la capital y el municipio de Santa Lucía.
La obra conecta además ramales que permitirán enlazar sectores como La Montañita, Flores de Oriente y la colonia Suyapa con esta vía.
La infraestructura contempla un doble tratamiento superficial del tramo carretero.
También tendrá una conexión directa desde San Juan del Rancho, con el propósito de ampliar las alternativas de acceso para los habitantes de las comunidades ubicadas en esta zona.
Se espera que con la segunda modificación del plazo contractual, el proyecto -que inició el 4 de septiembre de 2024- esté finalizado el 31 de marzo de 2027.
Hasta la fecha, se han pavimentado poco más de cinco kilómetros, considerando el promedio de los dos carriles construidos, mientras que el avance físico general supera el 55%.
En el sector la empresa ejecutora continúa realizando las labores para ir completando los sectores que ya cuentan con pavimento.
Uno de los principales componentes de la obra es la estructura del pavimento, que requiere varias capas de materiales para garantizar la resistencia y durabilidad de la carretera.
El proceso comienza con la preparación de la subrasante, que consiste en material del mismo sitio, el cual es estabilizado mediante la incorporación de cal o cemento para mejorar sus condiciones.
Posteriormente, se coloca una subbase estabilizada con cemento, que funciona como soporte para la superficie de rodadura y contribuye a distribuir las cargas que genera el tránsito vehicular.
La última capa corresponde a la superficie de rodadura, construida con concreto hidráulico de 15 centímetros de espesor y una resistencia de 4,000 libras por pulgada cuadrada (PSI).
Este procedimiento busca proporcionar una superficie resistente para soportar el paso constante de vehículos y las condiciones propias del tránsito en la zona.
En cuanto a la inversión, la Secretaría de Infraestructura y Transporte reportó que hasta junio de 2026 se habían tramitado estimaciones de pago por un monto de 56,675,392.48 lempiras.