Casi a secas y lleno de basura: así luce el Río Choluteca de la capital
Mientras el Río Choluteca se va secando por la falta de lluvias, la basura parece estar siempre presente, reflejando la falta de conciencia ambiental
- Actualizado: 07 de septiembre de 2026 a las 16:09
El Río Choluteca que cruza por Distrito Central se encuentra casi seco por la falta de precipitaciones, pero al mismo tiempo sigue acumulando basura que es arrojada por las personas. Más fotos a continuación.
El Río Choluteca (también conocido como Río Grande), es uno de los caudales más famosos de la capital, el cual recorre 349 kilómetros entre los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso y Choluteca.
Este río nace en la reserva biológica de Yerbabuena del municipio de Lepaterique, extendiéndose hasta el departamento sureño de Choluteca.
Además, es un importante punto de referencia entre las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayagüela. Su caudal cruza por el puente Soberanía, el puente Mallol y el puente Carias.
La falta de suficientes lluvias durante 2026 como consecuencia de la sequía derivada del fenómeno El Niño ha azotado al Distrito Central. Con ello, el caudal hídrico del Río Choluteca se ve casi seco, donde las rocas sobresalen del agua.
Sin embargo, las botellas de plástico, cartones y otros desechos parecen nunca desaparecer en este río, el cual lastimosamente es caracterizado por su contaminación y fétido olor.
Gran parte de la basura proviene de los mercados y comercios situados en Comayagüela, tales como el mercado San Isidro y el mercado Las Américas
No solo transeúntes tiran basura desde los puentes. Hay personas que cargan sus vehículos de desechos para posteriormente descargarlos en las orillas del río.
El artículo 51 del Plan de Arbitrios 2020 establece multas de entre 2,000 y 5,000 lempiras para quien arroje basura, desechos de construcción, animales muertos y todo tipo de desechos no peligrosos en riveras y causes de ríos.
El Plan de Arbitrios también contempla que "el vehículo en que sea transportada la basura será decomisado hasta tanto no se pague la multa, sin perjuicio del retiro de aquella o el cobro por parte de la municipalidad del costo del retiro".
La ley no parece ser temida por aquellos ciudadanos que a diario arrojan desechos a las orillas del río o en sus aguas.
El Río Choluteca lo han convertido en un "botadero" de todo tipo de materiales. Incluso, en ocasiones se reportan que aquí llegan a arrojar cadáveres de personas.
También es usual que lleguen personas a recoger elementos desechados como botellas de plástico o metales, para canjearlos y ganar unos cuantos lempiras.
La contaminación de este río va más allá de falta de rigor en aplicar la ley. Refleja la falta de cultura y conciencia ambiental en las personas, así como un foco de enfermedades. No solamente a las autoridades municipales les corresponde la limpieza del río y del resto de la ciudad, sino también al resto de pobladores.