¿Qué revela la última foto de Luis y Nicol, hallados muertos dentro de cabaña en Tatumbla?
La última foto enviada a familiares de Luis previo a su muerte y la de Nicol, muestra detalles inquietantes del caso que todavía no tiene un dictamen final
- Actualizado: 03 de febrero de 2026 a las 18:26
Este martes 3 de febrero, familiares de Luis Alonzo Oseguera, quien fue hallado muerto junto a su novia, Nicol Alejandra Figueroa, en una cabaña de Tatumbla en circunstancias aún no esclarecidas, denunciaron ante los medios una presunta manipulación de evidencias en el caso que ha conmocionado a la población hondureña, adjuntando una imagen que sustentaría una de las hipótesis principales. A continuación los detalles.
La última fotografía que recibieron los familiares previo a la tragedia muestra un jacuzzi adornado con copas, uvas y velas, reflejando el plan de la pareja para pasar la noche del pasado jueves 16 de octubre de 2025.
Sin embargo, a un costado de la tina se nota un elemento técnico vital en este caso: un calentador de agua conectado a un cilindro de gas LPG, reforzando la versión de fuentes que le fue dada a EL HERALDO recientemente, en la que manifestaron que Nicol y Luis murieron por una fuga letal de gas.
"La pareja en Tatumbla murió por intoxicación por monóxido de carbono. En el jacuzzi había una fuga a través del sistema de calefacción", reveló el informante.
"Ahí claramente se ve el chimbo de gas que produjo el monóxido de carbono que mató a mi hermano y a Nicol", señaló David Oseguera, hermano de Luis Oseguera, agregando que las familias dolientes sospechan que la escena fue alterada por los dueños del negocio -Sonia Chévez y Héctor Acosta- antes de que las autoridades realizaran las inspecciones técnicas pertinentes.
"Cuando llegaron a hacer el levantamiento de los cuerpos, el chimbo ya no estaba; en otra visita, el calentador como tal ya no estaba", relató Oseguera, quien califica este hecho como una manipulación de mala fe por parte de los propietarios del lugar.
La denuncia apunta a que la limpieza de la escena se autorizó de forma prematura. Según la familia, la coordinación de fiscales permitió que se aseara la habitación antes de que el Cuerpo de Bomberos pudiera inspeccionar los sistemas de gas, siendo llamados estos últimos hasta siete días después.
Además de la desaparición del cilindro, la familia denuncia un robo paralelo. A pesar de la supuesta "muerte accidental", las pertenencias de Nicol, incluyendo su teléfono celular, desaparecieron del lugar, seguidas de transacciones bancarias realizadas con su tarjeta.
David Oseguera cuestiona por qué, si se trataba de un accidente por gas, se registraron movimientos en las cuentas bancarias de la joven tras su fallecimiento. Para los familiares, estos detalles indican que alguien más tuvo acceso a la habitación y a las pertenencias de las víctimas.
Denuncian que la pareja fue movida de la cama y tirada al suelo con la intención de simular un estado de dopamiento, buscando desprestigiar la imagen de los jóvenes.
La madre de Nicol, Mare López, también se ha unido al reclamo de justicia, señalando directamente a los propietarios por alquilar una habitación en condiciones de riesgo. "Le importó más el dinero que la vida de dos jóvenes inocentes", reclamó López en declaraciones previas.
La falta de un dictamen forense final, debido a fallas en la maquinaria del Ministerio Público, ha prolongado la agonía de las familias por más de cuatro meses. La ATIC ya tiene en su poder la información, pero los avances son escasos. "Este no es un tema accidental; tacharlo así sería irresponsable porque hay responsables y hubo manipulación", puntualizó Oseguera.