Realizaron compras con tarjeta de Nicol tras ser hallada muerta junto a Luis en Tatumbla
Familiares de la pareja hallada en Tatumbla exponen manipulación de escena y compras con la tarjeta de Nicole mientras el dictamen final sigue sin llegar
- Actualizado: 03 de febrero de 2026 a las 17:03
El caso de la muerte de Luis Alonzo Oseguera y Nicol Alejandra Figueroa, en una cabaña en Tatumbla va tomando un rumbo sombrío, debido a los pequeños detalles que se han ido revelando a más de cuatro meses del hallazgo de sus cuerpos. ¿Realizaron compras con las tarjetas de Nicol tras su muerte? A continuación los nuevos detalles sobre el suceso que ha conmocionado al país.
David Oseguera, hermano de Luis Oseguera, rompió el silencio para denunciar a través del noticiero vespertino de HCH que, mientras los cuerpos de los jóvenes yacían sin vida, alguien realizaba compras con la tarjeta de Nicol, luego de detectar movimientos financieros, pese a que ya pasaron más de cuatro meses del fatídico hallazgo.
"Hubo robo de las pertenencias de Nicol. Hay transacciones bancarias y compras que se hicieron con su tarjeta después de su muerte", manifestó
Esta nueva evidencia de robo y fraude electrónico se suma a una lista de anomalías que la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) ya tiene en su poder, pero que, según los dolientes, no ha mostrado avances significativos en la resolución del caso.
Por otra parte, Oseguera denunció que el Ministerio Público no ha entregado el dictamen forense final bajo la justificación de que el equipo tecnológico para realizar los exámenes de histopatología y toxicología se encuentra en mal estado.
"Es increíble que haya personas que tengan más de seis meses esperando un resultado porque el Ministerio Público no tiene las máquinas en buen estado. A nosotros nos dicen que les falta un examen porque la máquina está mala", lamentó el joven.
Sin embargo, el punto más crítico de la denuncia apunta a una presunta manipulación de la escena del crimen. Según el relato, antes de perder comunicación, las víctimas compartieron una fotografía donde se observaba un calentador de agua alimentado por un cilindro de gas LPG dentro de la habitación.
"Ese chimbo de gas produjo el monóxido de carbono que mató a mi hermano y a Nicol", manifestó Oseguera, agregando que "cuando llegaron a hacer el levantamiento de los cuerpos, el chimbo ya no estaba; en otra visita, el calentador tampoco estaba".
Oseguera cuestiona el papel de los propietarios del establecimiento Entre Pinos, identificados como Sonia Chévez y Héctor Acosta.
Los dolientes señalan un posible conflicto de intereses, ya que Chévez es una expatóloga de Medicina Forense y Acosta es empleado actual del Ministerio Público.
De acuerdo con la denuncia, la escena fue intervenida de manera irregular desde el inicio. "Melissa Lagos, la coordinadora de los fiscales, dio la autorización para que se hiciese limpieza en su momento. No se llamó a los bomberos antes de limpiar totalmente la escena; se les llamó siete días después", sostuvo Oseguera.
El hermano de la víctima insiste en que el caso no puede ser cerrado simplemente como un accidente. Para la familia, el hecho de que se perdiera el celular de Nicol y se utilizaran sus tarjetas de crédito indica que hubo acciones deliberadas para ocultar evidencias o aprovechar la tragedia.
"Hubo una posterior manipulación. Los tocaron, los bajaron de la cama, los tiraron al suelo e intentaron incluso que pareciera que estaban en un estado de dopamiento para desprestigiar o querer manipular toda la historia", añadió Oseguera con indignación.
Aunque inicialmente se mencionó el monóxido de carbono, la falta de un dictamen científico final y la desaparición de los elementos físicos en la habitación generan profundas dudas.
Para David Oseguera, la demora es injustificada y podría tratarse de una estrategia para "traspapelar" el proceso utilizando influencias internas en el ente acusador del Estado. "Este no es un tema accidental y tacharlo como tal sería irresponsable por parte de cualquier autoridad. Hay responsables y hay muchas otras cosas que nos preocupan", enfatizó el entrevistado.
El caso de las cabañas en Tatumbla sigue sin responsables, por lo que los familiares de Luis y Nicol siguen pidiendo justicia. Esperan que, con la administración actual, el Ministerio Público agilice los procesos forenses y explique quién y por qué utilizó el dinero de una joven que ya no podía defenderse.