Restos de cerebro en finca de Trujillo evidencian la brutalidad con que se cometió el crimen
Familiares y habitantes de la zona llegaron al sitio en medio de escenas sangrienta y se llevaron los cuerpos de las víctima no así las pertenencias que permitían reconocer a algunas de las personas fallecidas.
- Actualizado: 21 de mayo de 2026 a las 16:09
La escena encontrada en la Finca Paso Aguán, en la comunidad de Rigores, Trujillo, refleja este jueves la violencia con la que fue ejecutado el ataque que dejó más de una decena de personas fallecidas durante la madrugada. Aquí la terrible escena.
Entre los indicios que permanecían en el lugar había extensos rastros de sangre y otros elementos que evidenciaban la intensidad del hecho violento ocurrido dentro del área utilizada como iglesia.
Autoridades y pobladores encontraron pertenencias personales abandonadas entre la confusión.
Entre los artículos abandonados hay mochilas, teléfonos celulares, gorras y calzado que quedaron dispersos tras el ataque armado.
El lugar conservaba señales visibles del ataque incluso horas después, con objetos pasconeados como testigos silenciosos de una jornada marcada por el terror.
La disposición de las pertenencias y el estado de la escena refuerzan la versión preliminar de que muchas personas fueron sorprendidas sin posibilidad de resguardarse.
Entre los elementos que más impactan a quienes llegaron al lugar estaban los restos humanos del ataque que permanecían en distintos puntos de la finca, reflejando la fuerza de las detonaciones.
Mochilas tiradas, zapatos sin dueño y celulares abandonados quedaron entre las evidencias que documentaban el momento de la masacre que interrumpió la reunión.
Las sillas donde varias de las víctimas permanecían sentadas terminaron destruidas por impactos de bala, dejando una imagen del nivel de violencia registrado en el sitio.
La masacre en Rigores deja una de las escenas más impactantes donde hasta restos de cerebros se podían apreciar en algunas imágenes que no mostramos por respeto a las víctimas.
La magnitud del crimen quedó reflejada no solo en el número preliminar de víctimas, sino también en el nivel de destrucción observado en el lugar donde ocurrió el ataque.
Las estructuras del sitio también presentaban daños por múltiples impactos de proyectil, mientras la escena permanecía bajo revisión de las autoridades.