Iban persiguiéndola: esto confesó Denis Galván tras el crimen de Valeria Alvarado
Valeria Alvarado salió a pasear con su perro el pasado 15 de febrero sin imaginar que no regresaría a casa. Uno de los implicados está colaborando con la justicia
- Actualizado: 24 de febrero de 2026 a las 09:45
Con mucho dolor y bajo una fuerte tormenta, familiares de Valeria Jolette Alvarado Borjas le dieron cristiana sepultura al cuerpo, mientras las autoridades investigan qué ocurrió.
Según las autoridades, Denis Alexander Galván, de 29 años, uno de los implicados, ya colaboró con la justicia. Esto es lo que se sabe hasta el momento.
Los hechos comenzaron el pasado 15 de febrero, cuando la joven salió a pasear a su perro en la colonia Fraternidad de El Progreso, pero fue interceptada y llevada a la fuerza.
A la joven le impidieron subir a su vehículo; su carro fue hallado abandonado horas después en el barrio Los Pinos, también en ese municipio.
Los sospechosos son miembros de la MS-13, según las autoridades, quienes ya cuentan con testimonios y peritajes de dispositivos electrónicos que los vinculan con el crimen.
Uno de los avances del caso es la confesión hecha por uno de los implicados. Aunque no se revelaron muchos detalles, Rolando Ponce Canales, director nacional de la Dirección Policial de Investigaciones, indicó que Dennis Alexander Galván “colaboró con información de que fueron dos los que participaron en el crimen”.
“Estos individuos raptaban jóvenes y, después de saciarse, se deshacían de ellas”, aseguró Rolando Ponce Canales.
Por su parte, César Ruiz, jefe de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), sostuvo que aún se investiga el móvil del hecho, aunque se sospecha que la víctima fue víctima de abuso. Esta hipótesis será confirmada por Medicina Forense.
Según Ruiz, los sospechosos realizaron seguimiento a Valeria y luego la privaron de su libertad para “posiblemente abusar de ella, como han hecho con otras de sus víctimas”.
La joven, era estudiante de Medicina de una universidad privada, fue hallada en estado de putrefacción con tres impactos de bala y con las manos atadas en el sector de Las Cañeras, en Cortés.