¿Esposos asesinados en El Progreso compartían pareja con sus propios homicidas?
"Swinger", el término usado para el caso de José y Sobeyda, pareja asesinada por sus "amigos", con quienes también compartían su pareja, según las líneas de investigación
- Actualizado: 25 de febrero de 2026 a las 18:06
Nuevas versiones surgen en el caso de José Darío Caballero y Sobeyda Rodríguez, donde revelan una supuesta relación que mantenían con sus amigos y vecinos, quienes actualmente están detenidos por asesinarlos. Esto se sabe del caso:
Entre las líneas de investigación que maneja la Policía, se analiza la posibilidad de que los esposos compartieran su pareja con los homicidas, Ángel David Alvarado Sierra y Gina Azucena Poveda.
José y Sobeyda fueron encontrados asesinados el miércoles -11 de febrero- , a la orilla de la carretera CA-13, en el tramo entre la colonia Núñez y la comunidad de Quebrada de Yoro, en El Progreso, Yoro.
De acuerdo con los reportes policiales, ambos habrían sido ultimados a balazos la noche anterior por los sospechosos, con quienes convivieron durante varias horas antes del crimen.
Las diligencias establecen que los acusados llegaron la noche del 10 de febrero a la vivienda de las víctimas, en la residencial La Granja, para invitarlos a salir. Más tarde se trasladaron hacia Tela, Atlántida, en una propiedad de Alvarado Sierra.
Durante el trayecto y bajo los efectos del alcohol, se habría originado una discusión entre las parejas, presuntamente relacionada con la relación "swinger" que mantenían, según las investigaciones preliminares.
Las parejas SW, conocidas también como parejas swinger o liberales, se refieren a dos personas que, estando en una relación amorosa, acuerdan explorar experiencias románticas o sexuales con otras personas, siempre bajo el consentimiento y comunicación mutua.
Los acusados habrían abandonado los cuerpos en la carretera y regresado a su vivienda, donde, según la investigación, limpiaron rastros de sangre en los asientos de cuero de la camioneta para eliminar evidencia.
Posteriormente, llamaron al 911 para denunciar la presencia de los cuerpos y se presentaron en la estación policial para reportar el hecho, alegando que habían sido seguidos por otro vehículo.
La Policía revisó cámaras del 911 y dio seguimiento al recorrido de la Toyota Prado, determinando que no existía evidencia de persecución por otro automóvil, lo que levantó sospechas sobre la versión de los acusados.
Como parte de las diligencias, la DPI ejecutó un allanamiento en la vivienda de los sospechosos, donde encontraron casquillos de bala, rastros de sangre en los asientos del vehículo y la billetera de José.
Otra línea de investigación señala que los esposos asesinados mantenían una deuda de 230,000 lempiras con los acusados, producto de un préstamo otorgado en diciembre de 2023, según consta en el expediente judicial.