Dos sicarios en una moto lo acribillaron: crimen de Cristian Escoto, conductor de rapidito
Los sicarios que acribillaron a Cristian David Escoto ni siquiera se bajaron de la motocicleta para cometer el crimen. Redujeron la velocidad, apuntaron y dispararon en la calle Los Alcaldes
- Actualizado: 09 de mayo de 2026 a las 15:01
Con mucha frialdad y serenidad, cámaras de seguridad muestran el momento exacto en el que le quitaron la vida a Cristian David Escoto, conductor de un rapidito en la calle Los Alcaldes, en Comayagüela.
Las cámaras muestran que el bus amarillo estaba estacionado cuando poco a poco se acercó una motocicleta con dos personas a bordo.En la motocicleta iban dos personas. Poco a poco redujeron la velocidad; la persona que conducía desaceleró y el acompañante apuntó y disparó en varias ocasiones.
En la motocicleta iban dos personas. Poco a poco redujeron la velocidad; la persona que conducía desaceleró y el acompañante apuntó y disparó en varias ocasiones.
Según comentaron personas cercanas a la víctima, minutos antes de que le quitaran la vida dijo que “era su última vuelta del día” y anhelaba regresar a casa para descansar.
La víctima quedó al interior de la unidad de transporte con ruta Las Casitas-Centro-Las Posas. Murió al instante.
El hecho violento ocurrió en la calle Los Alcaldes, a la altura de la colonia Las Torres, en Tegucigalpa, donde sujetos armados interceptaron la unidad de transporte y dispararon contra el motorista.
Tras disparar la ráfaga de balas desde una motocicleta en marcha, los responsables huyeron rápidamente de la escena, mientras el momento del ataque quedaba grabado en cámaras de seguridad.
Al lugar llegaron elementos de la Policía Nacional y equipos de inspecciones oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para levantar indicios que ayuden a dar con los responsables, así como a establecer el móvil del crimen.
El hecho violento contra el conductor del rapidito ocurrió el pasado viernes 8 de mayo en horas de la tarde.
Aún no hay una hipótesis sobre por qué asesinaron al conductor del bus. Sin embargo, en Honduras este rubro enfrenta constantemente el temido “impuesto de guerra”.