Dani, joven albañil acribillado frente a su padre cuando volvía a casa en Copán
El joven fue asesinado a tiros en Nueva Arcadia cuando regresaba del trabajo junto a su padre, quien presenció el terrible crimen, según los reportes
- Actualizado: 05 de mayo de 2026 a las 07:21
Dani Bonilla tenía 25 años, vivía en el barrio Suyapa de La Entrada, Copán, y cada día salía a trabajar en construcción. El pasado fin de semana fue asesinado a disparos mientras caminaba junto a su padre en un sector solitario del barrio Las Tejeras, en el Municipio de Nueva Arcadia, según el reporte preliminar.
La tarde del ataque, Bonilla y su padre habían terminado su jornada de trabajo en la construcción de una cerca perimetral en una comunidad cercana. El camino de vuelta parecía rutinario hasta que un grupo de hombres armados los interceptó sin mediar palabra.
Los atacantes abrieron fuego directamente sobre el joven albañil. Su padre, impotente, presenció cómo su hijo caía herido de bala en el lugar. Pese a la presencia del progenitor, los pistoleros no retrocedieron y Bonilla murió en el sitio del ataque.
El cuerpo quedó tendido en la calle del barrio Las Tejeras mientras los responsables huían a rumbo desconocido. Vecinos de la zona fueron quienes alertaron a las autoridades tras escuchar los disparos que rompieron la tranquilidad del sector.
Agentes de la Policía Nacional acordonaron el perímetro del lugar para preservar la escena del crimen.
En el sitio fueron hallados varios casquillos percutidos y proyectiles, evidencia del ataque que fue recolectada por las autoridades.
Miembros de Medicina Forense realizaron el levantamiento del cuerpo del joven.
La muerte de Dani Bonilla causó gran conmoción. Quienes lo conocían lo describen como un joven de trabajo, sin vicios conocidos, que cada mañana salía a buscarse la vida en el rubro de la construcción.
Familiares, vecinos y amigos han expresado su consternación por un crimen que nadie en el barrio esperaba.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no han revelado posibles móviles ni la identidad de los responsables del crimen. La investigación permanece abierta mientras la familia de Dani Bonilla intenta asimilar la pérdida.