Cronología: salió a trabajar, recibió tres disparos, pidió ayuda y murió: el crimen de un conductor de bus en Comayagüela
El motorista de la ruta Mateo-Tapias-Mercado intentó escapar de las balas, pidió ayuda y murió minutos después en el Hospital Escuela
- Actualizado: 09 de julio de 2026 a las 12:36
La mañana del miércoles 8 de julio de 2026 comenzó como cualquier jornada laboral para Juan Carlos Flores, conductor de la ruta Mateo-Tapias-Mercado, pero terminó convirtiéndose en una de las historias más dolorosas que ha golpeado al transporte capitalino este año.
El ataque ocurrió en la tercera avenida, entre la novena y décima calle de Comayagüela, capital de Honduras, cuando sujetos armados interceptaron el autobús que conducía y abrieron fuego contra la unidad.
De acuerdo con los testimonios recabados por las autoridades y los videos de las cámaras de seguridad cercanas, los atacantes llegaron a bordo de una mototaxi y comenzaron a disparar contra el conductor y su ayudante sin darles oportunidad de reaccionar.
En medio del caos, tanto Juan Carlos como el cobrador descendieron del autobús e intentaron correr para salvar sus vidas. Sin embargo, el conductor recibió varios impactos de bala mientras trataba de ponerse a salvo.
El ataque provocó además que el autobús terminara impactando contra un poste del tendido eléctrico.
Aunque todavía se encontraba con vida, familiares denuncian que Juan Carlos permaneció varios minutos herido sobre la vía pública mientras imploraba ayuda.
Su padre cuestionó posteriormente la reacción de quienes se encontraban cerca del lugar e incluso denunció lo que calificó como una falta de solidaridad hacia su hijo en uno de los momentos más críticos de su vida. "Él pidió ayuda y jamás lo auxiliaron. Hubo insensibilidad humana. No fueron dignos de levantarlo y llevarlo a un hospital", lamentó durante el velatorio.
Finalmente, el conductor fue trasladado al Hospital Escuela con la esperanza de salvarle la vida, pero la gravedad de las heridas terminó siendo determinante. Juan Carlos Flores falleció pocos minutos después de ingresar al centro asistencial, convirtiéndose en una nueva víctima de la violencia que afecta al transporte público en Honduras.
Horas después del crimen, las autoridades iniciaron un intenso operativo apoyado por las cámaras del Sistema Nacional de Emergencias 911, lo que permitió reconstruir la ruta de escape de los sospechosos.
Antes de que se cumplieran 24 horas del asesinato, la Policía ya había capturado a dos hombres señalados de participar en el ataque y a quienes vinculan con la estructura criminal MS-13.
Aunque inicialmente el crimen fue relacionado con el cobro de extorsión, las investigaciones comenzaron a tomar otro rumbo conforme aparecieron nuevos indicios.
Según las autoridades, la principal línea investigativa apunta ahora a una posible disputa entre estructuras criminales y amenazas que presuntamente había recibido la víctima antes del atentado.
Como consecuencia del crimen, este jueves 9 de julio decenas de conductores urbanos e interurbanos decidieron paralizar sus unidades en distintos puntos de Tegucigalpa, especialmente en la salida hacia el sur del país y en la calle Los Alcaldes, para exigir mayor seguridad y respuestas ante la violencia que golpea al sector transporte.
Entre las principales demandas, los transportistas solicitaron la presencia permanente de policías y militares en terminales y estaciones de buses, al tiempo que advirtieron que el asesinato de Juan Carlos Flores no puede convertirse en otro caso más de impunidad. "Los conductores no quieren seguir trabajando", expresó uno de sus compañeros durante las protestas, reflejando el temor y la incertidumbre que hoy se vive entre quienes diariamente recorren las calles del país para ganarse la vida.