Caso de Allison Argueta en 2022: atribuyeron su muerte a ataque de pitbull, pero autopsia reveló homicidio
Tras las investigaciones del caso de Zeus, el pitbull que habría atacado mortalmente a su dueño, sale a relucir el caso de Allison Argueta, ocurrido en 2022, luego del giro inesperado que tuvo la investigación
- Actualizado: 23 de septiembre de 2026 a las 17:40
La muerte de Allison Nahomy Argueta Villalta, una niña de nueve años, conmocionó a la comunidad de Las Delicias, en Lepaera, Lempira, en junio de 2022. Aunque en un inicio sus familiares informaron que la menor había muerto luego de ser atacada por un perro pitbull de la familia, la autopsia reveló otro detalle
El hecho ocurrió el 8 de junio de ese año. De acuerdo con el relato que brindó su padre, Leopoldo Argueta, alrededor de las 3:23 de la tarde recibió una llamada en la que le informaron que Allison había sido atacada por Rocky, un cachorro de raza pitbull que permanecía en la vivienda.
El padre relató que se trasladó de inmediato hasta la casa y encontró a su hija sin vida. Según su versión, la cadena con la que sujetaban al perro estaba enredada en el cuello de la menor y el cuerpo presentaba varios rasguños.
La primera versión que trascendió públicamente apuntaba a que las lesiones habían sido provocadas durante el supuesto ataque del perro, pero más adelante se despataron otros detalles.
El caso comenzó a generar dudas para las autoridades debido a algunas inconsistencias en las versiones entregadas sobre lo ocurrido, por lo que el Ministerio Público inició las investigaciones para establecer qué había sucedido realmente con la menor.
Mientras la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) recopilaba declaraciones de familiares y vecinos, los análisis forenses comenzaron a establecer que las lesiones que presentaba Allison no correspondían a un ataque de perro.
Un veterinario contratado como consultor descartó que las heridas fueran mordeduras o rasguños provocados por los animales. Los primeros análisis forenses determinaron además que la niña presentaba golpes en la cabeza y una herida en el cuello provocada por un objeto con filo.
Los especialistas también encontraron lesiones en sus partes íntimas que no eran recientes, por lo que se tomaron muestras durante la autopsia para determinar si había ocurrido una agresión sexual.
La información forense indicó que Allison no había muerto por el ataque de los perros, sino que presentaba indicios compatibles con un homicidio y de una posible agresión sexual previa.
El caso de Allison volvió a cobrar relevancia años después, especialmente al compararse con otro hecho en el que un perro de la misma raza ha sido señalado inicialmente como responsable de lesiones la muerte de un ciudadano.
Se trata del caso de Zeus, el pitbull que habría atacado mortalmente a su dueño, Alex Alfonzo Maldonado Bonilla, de 75 años, en El Hato de Enmedio, en Tegucigalpa.
Maldonado Bonilla habría muerto tras las mordeduras de Zeus, quien presuntamente le habría arrancado el pie, desde el tobillo hacia abajo. Sin embargo, las autoridades deberán determinar mediante la autopsia médico-legal si su muerte fue consecuencia de las lesiones provocadas por el perro o si existe otra causa, luego del hallazgo de un machete en la escena.