Movieron sus cuerpos y ocultaron el calentador que causó la muerte de Luis y Alejandra en cabaña
Nuevos detalles brindados por los familiares de Luis y Alejandra, pareja que murió intoxicada en Tatumbla, revelan que la escena fue manipulada antes de la llegada de las autoridades
- Actualizado: 04 de febrero de 2026 a las 10:52
Familiares de Luis Oseguera y Alejandra Figueroa denunciaron ante los medios una presunta manipulación de evidencias, así como la movilización de sus cuerpos, adjuntando una imagen dentro de la cabaña en Tatumbla. ¿Qué dicen sus familiares? Aquí los detalles:
Fue David Oseguera, hermano de Luis, quien denunció que tanto el cuerpo de las víctimas como la escena fueron presuntamente manipulados por el personal y los dueños de la cabaña en Tatumbla, luego de ser encontrados sin vida.
Los familiares señalan que la pareja fue movida de la cama y colocada en el suelo, aparentemente para simular un estado de dopamiento y desprestigiar su imagen.
La fotografía compartida por las víctimas antes de perder comunicación muestra un calentador alimentado por un cilindro de gas LPG. "Ese chimbo de gas produjo el monóxido de carbono que mató a mi hermano y a Nicol", reiteró Oseguera.
Junto a la tina se observaba un calentador de agua conectado a un cilindro de gas LPG, reforzando la versión de que la pareja murió por una fuga de gas, según fuentes consultadas por EL HERALDO.
David Oseguera sospecha que la escena fue alterada por los dueños de la cabaña antes de la inspección de las autoridades. "Cuando llegaron a hacer el levantamiento de los cuerpos, el chimbo ya no estaba; en otra visita, el calentador como tal ya no estaba", relató.
Además del cilindro desaparecido, la familia reporta un robo de pertenencias de Nicol, incluido su celular, junto con transacciones bancarias hechas con su tarjeta después de su muerte.
"Hubo robo de las pertenencias de Nicol. Hay transacciones bancarias y compras que se hicieron con su tarjeta después de su muerte", afirmó.
Según la denuncia, la limpieza de la escena se autorizó de forma prematura. Los Bomberos fueron llamados hasta siete días después de que los fiscales permitieran asear la habitación.
"Melissa Lagos, la coordinadora de los fiscales, dio la autorización para que se hiciese limpieza en su momento. No se llamó a los bomberos antes de limpiar totalmente la escena; se les llamó siete días después", sostuvo Oseguera. "Los tocaron, los bajaron de la cama, los tiraron al suelo e intentaron incluso que pareciera que estaban en un estado de dopamiento", concluyó.
Aunque la ATIC ya cuenta con esta información, según los dolientes, no ha mostrado avances significativos en la investigación.
La falta de dictamen forense final, por fallas en la maquinaria del Ministerio Público, ha prolongado la espera de la familia por más de cuatro meses. "Este no es un tema accidental; tacharlo así sería irresponsable porque hay responsables y hubo manipulación", dijo Oseguera.