Bajo la lluvia y entre lágrimas despiden a Valeria Alvarado en El Progreso
Entre el dolor y la lluvia, familiares sepultaron a Valeria Alvarado en El Progreso. La joven de 20 años fue hallada sin vida tras días de desaparición
- Actualizado: 23 de febrero de 2026 a las 16:22
Bajo un cielo gris y lluvioso que parecía unirse al sentimiento de tristeza de la comunidad, los restos de Valeria Alvarado Borjas, la estudiante de Medicina que fue secuestrada y asesinada recientemente, fueron sepultados este lunes 23 de febrero en un cementerio del municipio de El Progreso, Yoro.
El último adiós de la joven de 20 años, estuvo marcado por los lamentos de sus familiares, amigos y seres queridos, quienes todavía no asimilan su partida.
La tragedia que hoy enluta al norte del país se confirmó durante la noche del pasado domingo 22 de febrero, cuando las autoridades ratificaron el hallazgo del cuerpo de Valeria.
La joven había permanecido desaparecida durante varios días, lo que mantenía en vilo a sus familiares y compañeros de estudios, quienes guardaban la esperanza de encontrarla con vida.
Aunque las primeras versiones indicaban que el hallazgo se produjo en El Progreso, reportes de medios locales precisaron que el cuerpo fue localizado en un sector de cañeras en el municipio de San Manuel, Cortés.
Según medios locales de El Progreso, el cadáver de la bella universitaria presentaba un avanzado estado de descomposición al momento de ser rescatado.
La policía capturó a dos hombres señalados como los principales sospechosos del rapto y posterior asesinato de la estudiante. Los detenidos fueron identificados como Dennis Alexander Galván Canales, de 29 años, conocido con el alias de “Galván”, y Ariel Alexander Boquín Chávez, de 27 años, apodado “Vegeta”.
La captura fue posible gracias a un incidente vial durante la huida: el vehículo en el que se desplazaban los sospechosos volcó en un bulevar de San Pedro Sula.
Según el reporte de las autoridades, los cargos en contra de los acusados incluyen secuestro agravado, violación, robo de vehículo, robo con violencia e intimidación, además de asociación para delinquir, vinculándolos directamente con el crimen de Alvarado Borjas.
La comunidad universitaria y los habitantes de El Progreso han manifestado su consternación ante la saña del suceso. Recuerdan a Valeria como una joven dedicada a sus estudios de medicina, con un futuro prometedor que fue truncado de forma violenta.
Durante el sepelio, el ambiente de tristeza era palpable. Amigos y familiares cargaron el féretro en medio de oraciones, exigiendo que el peso de la ley caiga sobre los responsables de arrebatarle la vida a la joven.
"Justicia" fue el clamor silencioso que acompañó el acto luctuoso en el lugar donde será la última morada de Valeria Alvarado. Su muerte se suma a las lamentables estadísticas de feminicidios en el país.