Sor Simona Brambilla, ¿quién es la nueva miembro del Dicasterio en el Vaticano?
Con un pie en las misiones y otro en la Curia, Simona Brambilla asume un rol histórico en la selección de los futuros líderes de la Iglesia católica
- Actualizado: 16 de febrero de 2026 a las 14:19
El pasado 14 de febrero, Sor Simona Brambilla fue nombrada oficialmente como la nueva integrante del Dicasterio para los Obispos, el organismo responsable de participar en el delicado proceso de elección de los nuevos pastores diocesanos en el mundo. ¿Quién es y cuál es su trayectoria? A continuación los detalles.
Simona Brambilla, nació en Monza, Italia en 1965, está cerca de cumplir 61 años el próximo 27 de marzo. Tiene una trayectoria destacada por su formación académica de alto nivel y su trabajo de campo en zonas de misión.
Brambilla es miembro de las Misioneras de la Consolata, su ascenso ha sido constante bajo el pontificado de Francisco.
Desde enero de 2025, la religiosa ya ocupaba un lugar en los libros de historia contemporánea de la Iglesia al desempeñarse como prefecta del Dicasterio para la Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. En aquel momento, se convirtió en la primera mujer en dirigir un dicasterio de la Santa Sede.
El perfil profesional de Brambilla es atípico para los pasillos vaticanos. Concluyó su carrera de enfermería en 1986, una base técnica que luego complementó con un doctorado en psicología por la prestigiosa Pontificia Universidad Gregoriana.
Sin embargo, antes de vestir el traje de funcionaria en la Curia romana, su vocación se forjó en el barro de la labor misionera.
Mozambique fue el escenario donde trabajó directamente con comunidades locales y en la pastoral juvenil, una experiencia que ella misma reconoce como un pilar en su trayectoria religiosa.
Con este nuevo encargo para el Dicasterio para los Obispos, Brambilla se une a un grupo selecto. Compartirá mesa y debates con Raffaella Petrini y Maria Lia Zervino, las otras dos mujeres que ya participan en el riguroso proceso de selección de los obispos a nivel global.
El nombramiento ha sido interpretado como un mensaje de continuidad en las reformas del Papa Francisco. La presencia de Brambilla en este organismo garantiza que la visión de una mujer con experiencia en psicología y misiones sea escuchada al momento de evaluar quiénes deben liderar las diócesis.
Para los analistas, su llegada a este puesto no solo refuerza la estructura administrativa, sino que envía una señal clara sobre la evolución del gobierno de la Iglesia, donde el mérito y la experiencia pastoral comienzan a pesar tanto como la jerarquía tradicional.